La librería Cervantes cumple un siglo como referente cultural de Oviedo

E.R. REDACCIÓN

OVIEDO

Vista de la librería Cervantes
Vista de la librería Cervantes JL Cereijido

Con motivo de tan especial onomástica, el acto central de celebración se traslada al día de San Mateo y será la escritora Julia Navarro quien pondrá el broche de oro

13 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Con una incesante actividad y con una clara vocación cultural e innovadora desde sus orígenes, la librería Cervantes de Oviedo cumple su primer siglo de historia. Fue en 1921 cuando el ovetense Alfredo Quirós, recién regresado de su emigración a Cuba, decidió abrir las puertas de su humilde local para ofrecer libros escolares y material didáctico para los maestros de la época. Bajo esa premisa, el librero fue ampliando su oferta literaria para cautivar a todo tipo de público hasta convertir el negocio en todo un referente en la capital asturiana. Por ello, debido a su compromiso con la ciudad y con motivo de su 100 aniversario, el establecimiento ha querido trasladar el acto central de celebración al día de San Mateo. Además, para hacer una celebración a la altura el Teatro Filarmónica acogerá la presentación de la última novela de Julia Navarro, De ninguna parte.

Ya desde sus inicios, la librería Cervantes brilló por el acierto en su oferta cultural y de surtido, así como por su sabia intuición que le ha permitido estar al día y permanecer actualizada a pesar de su extensa trayectoria. Actualmente cuenta con más de un millón y medio de títulos en sus bases de datos, además de 100.000 libros repartidos en cada una sus estanterías. También ofrece envíos nacionales e internacionales, tarjeta de cliente -que ofrece una infinidad de ventajas- y servicios especializados para lectores, bibliotecas, empresas y librerías.

Variedad de actos culturales

Además, al mismo tiempo, en el local se llevan a cabo firmas de libros, clubes de lectura, talleres de escritura, así como presentaciones y foros culturales. Unas actividades que se han convertido en uno de las señas de la identidad de la librería y que a la vez permiten mantener vivos sus orígenes, puesto que al término de la Guerra Civil y durante muchos años, en el establecimiento se organizaba tertulias de distinto color político, en las que se discutía y comentaba lo que se oía en las radios extranjeras, como la BBC, la de Berlín, la de París o incluso la Radio Pirenaica.