Sonoro rebuzno del Ayuntamiento de Oviedo

OVIEDO

Calle Concepción Arenal en Oviedo
Calle Concepción Arenal en Oviedo Google Maps

09 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace unos días, la mayoría de la corporación municipal ovetense, que tan contraria se había mostrado a retirar del callejero los homenajes al franquismo para evitar trastornos a los vecinos, acordó utilizar como pretexto la ley de memoria histórica para cambiar el nombre de 13 calles dedicadas a personas intachables. También se lo quitó a la calle del Progreso, algo que puede considerarse paradigmático.

Lo grave de la decisión no reside en los nuevos nombres de las vías afectadas, sino en el insulto gratuito a los injusta e innecesariamente despojados. Si es un agravio retirar un homenaje, se llega a la infamia cuando el concejal que ha tenido el protagonismo en la defensa pública del desatino, un tal Arias, afirma que esos personajes no están «a la altura de Oviedo y España». Estúpida es la referencia a España, porque Federico García Lorca, Concepción Arenal, Flora Tristán, Charles Darwin o Gloria Fuertes tienen calles dedicadas en numerosas ciudades de nuestro país, incluso gobernadas actualmente o en el pasado inmediato por el Partido Popular, y Alfonso Camín en varias poblaciones asturianas; la que hizo a Oviedo solo puede avergonzar a los ovetenses, supondría que es esta ciudad la que no se merece lucir esos nombres en su callejero. Algunas de esas personalidades también poseen calles en las principales capitales europeas, cabe recordarlo, aunque el concejal no haya mencionado al continente.

Hay casos, como el de doña Concepción Arenal, que sorprenden especialmente porque se trata de una figura benemérita que bien puede considerarse transversal y solo debería encontrar rechazo en algún borrico ultramontano. No soy un sádico, no voy a aconsejar a los concejales de la mayoría y a su alcalde que sufran leyendo algún libro, basta con que busquen en Internet la biografía de Concepción Arenal, que puede consultarse en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, redactada por la profesora María Ángeles Ayala Aracil; si esa les parece demasiado larga y de letra apretada, pueden acudir a la Wikipedia, tampoco está mal. Si lo hacen, verán que vivió en el siglo XIX, que, en consecuencia, no participó en la revolución de 1934 ni en la Segunda República y que, por contra, era profundamente católica y fundó las Conferencias de San Vicente de Paúl en Potes. No menciono esto porque sea lo más destacado de su biografía, sino para que lector que desconozca al personaje perciba el alcance de la estulticia de la derecha municipal ovetense. Fue también periodista de ideas liberales, era una católica avanzada para su época, algo que debería apreciar ese partido, sedicente liberal, que cogobierna en la capital del principado. Hasta vivió un tiempo en Oviedo y escribió aquí, en 1858, el poema ¡Dios y la Libertad! En cualquier caso, por lo que pasó a la historia fue por su obra literaria y jurídica, por la defensa de los derechos y la dignidad de las mujeres, por su labor para mejorar las condiciones de los presos en las cárceles, por su lucha contra la esclavitud. Nació en 1820, acaba de cumplirse el segundo centenario, recibe por ello homenajes académicos, políticos y periodísticos, la Biblioteca Nacional organizó una exposición sobre ella, Oviedo la cubre de oprobio.