La «mala experiencia» de unos caseros de Oviedo: «Dormiría antes en un banco del parque que en el piso»

Nel Oliveira
Nel Oliveira OVIEDO

OVIEDO

Pablo García, copropietario de un inmueble en Ciudad Naranco junto a su padre, acaba de recuperar la propiedad tras el fallecimiento del inquilino: «Me presupuestan 1.600 euros por limpiarlo»

15 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

«Si me dijeran ahora que tengo que pasar una noche en ese piso preferiría dormir en un banco en el parque, te lo digo de verdad». Así resume el ovetense Pablo García el estado en el que su último inquilino dejó el piso que tiene en copropiedad junto a su padre en Ciudad Naranco. El inmueble, como se aprecia en el vídeo que él mismo grabó en el momento que pudo recuperar la vivienda, tiene claros signos de suciedad y varios desconchones en las paredes: «Las empresas de limpieza me están pidiendo 1.600 euros por arreglarlo», lamenta.

Todo empezó en julio de 2021. El inquilino, por entonces de 40 años, firmó un contrato con la propiedad a razón de 500 euros mensuales, poniendo como avalista a su padre. «Estuvo pagando religiosamente sin problema, pero el mes de diciembre de 2023 lo pagó en enero y fue el último pago que hizo», cuenta García, asegurando que tanto él como su padre intentaron ponerse en contacto con él sin éxito, momento en el que tuvieron que informarle por burofax de que se había presentado una demanda de desahucio por impago.

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La renta la dejaron de percibir en enero y fue en abril cuando presentaron la primera demanda, en la que se también se incluía al padre como avalista. Cuenta García que el progenitor se personó en la causa junto a su abogado para decir que no asumía la condición de avalista porque, según aseguró, esa firma no era suya: «Nos dijo que no quería hacerse cargo de las deudas de su hijo y daba a entender que alguien había falsificado su firma». Entre enero y diciembre —mes en el que se celebra el juicio—, el inquilino sigue residiendo en el inmueble sin abonar el alquiler y acumulando deudas en el pago de la luz. «Estuvimos pagando la comunidad y el agua durante ese tiempo, y ahora nos reclaman una deuda de luz en ese periodo», cuenta Pablo García.

Fallecimiento del inquilino

A la par del procedimiento judicial por el impago, los propietarios iniciaron un segundo por la vía penal relacionado con la falsificación de la firma del contrato. En relación a esta segunda querella por falsificación de documento privado, se llama como testigo al padre, que acude con un certificado de defunción del hijo, sin especificar las causas: «Con ello la causa queda archiva y pudimos recuperar el piso hace unas semanas». 

Ahora, García comenta que tras esta «mala experiencia» no volverán a alquilar el piso y tras adecentarlo lo pondrán a la venta. «Al final el dinero del alquiler lo vamos a gastar en limpiar el destrozo y en pintar el piso para venderlo», lamenta el propietario, quien incide en que «los mejores inquilinos que tuvimos fue una familia brasileña que estuvo 13 años». «Siempre se tiene prejuicios con la gente de fuera y fueron los mejores de todos. Los anteriores a esos, un matrimonio de Mieres, también nos dejaron el piso destrozado», incide.