El Campoamor reúne siete expresidentes: «La política española necesita gente nueva»

Carlos M. Riesco REDACCIÓN

OVIEDO

El expresidente del gobierno de España José María Aznar (2i), Andrés Pastrana (2d) (Colombia), Felipe Calderón (d), (México), Mauricio Macri (i), (Argentina), durante el encuentro que se celebra este jueves en el teatro Campoamor de Oviedo para analizar el escenario de guerra comercial, la evolución de la ciberseguridad y los riesgos que conlleva la inteligencia artificial, en un encuentro organizado por la Fundación Libertad y Desarrollo
El expresidente del gobierno de España José María Aznar (2i), Andrés Pastrana (2d) (Colombia), Felipe Calderón (d), (México), Mauricio Macri (i), (Argentina), durante el encuentro que se celebra este jueves en el teatro Campoamor de Oviedo para analizar el escenario de guerra comercial, la evolución de la ciberseguridad y los riesgos que conlleva la inteligencia artificial, en un encuentro organizado por la Fundación Libertad y Desarrollo J.L.Cereijido | EFE

El reputado teatro ovetense reunió a importantes actores de la política nacional e internacional, entre ellos a Aznar, en un acto organizado por la Fundación Libertad y Desarrollo

23 may 2025 . Actualizado a las 14:56 h.

Un Campoamor con una gran entrada, las gaitas amenizando la entrada al evento en la puerta y entonando el himno de Asturias dentro del foro ante un público que cantó a capela de forma tímida la letra fueron los prolegómenos para un evento que reunía a siete expresidentes de países iberoamericanos y a una veintena de expertos políticos y empresarios internacionales. Aunque, esta celebración no gustaba a todo el mundo: un centenar de simpatizantes de izquierdas se reunieron también a la puerta del teatro con banderas palestinas y bajo eslóganes de «ladrones» y «no a la guerra».

Una vez comenzado el acto el primero en tomar la palabra fue Alfredo Canteli, alcalde de Oviedo, que aprovechó para dar la bienvenida a todos los asistentes, agradecer que la capital del Principado fuese la seleccionada para este evento y asegurar que este evento ponía en el foco un debate necesario «en tiempos en los que estamos desenterrando fantasmas del pasado». Además, aprovechó para reivindicar la candidatura de Oviedo como Capital Europea de la Cultura 2031.

Tras el regidor ovetense, el siguiente en lanzar su discurso fue el guatemalteco Dionisio Gutiérrez, presidente de la Fundación Libertad y Desarrollo, organizadora del evento, empresario y comunicador televisivo. En su intervención aprovechó para «presumir de raíces asturianas» por parte de sus abuelos y aprovechó para señalar a «la élite ausente como la gran figura trágica de nuestro tiempo» y aseguró que «rescatar la política debía ser el mayor objetivo» en la actualidad.

En este VI Encuentro Ciudadano intervinieron como expresidentes de países iberoamericanos José María Aznar (España), Andrés Pastrana (Colombia), Laura Chinchilla (Costa Rica), Felipe Calderón (México), Tuto Quiroga (Bolivia), Mauricio Macri (Argentina) y Luis Lacalle (Uruguay) en un acto que constó de cuatro paneles en los que los temas centrales eran el populismo y el autoritarismo. 

«España no necesita más nacionalismos ni localismos, ni espíritus de tribu»

Fue el expresidente español el primero en intervenir en el panel inaugural. Antes de iniciar el discurso también quiso resaltar sus raíces asturianas, para posteriormente asegurar que España vive una crisis política «muy grave» con dos rasgos principales, que son el «desgarramiento de la nación española» y la «centrifugación del Estado español». A su juicio, estos dos factores sitúan a España en una situación política «peligrosa» que lleva a la necesidad de «un gran cambio político» dado que «parte» de la actual política española «dominante» ha puesto en cuestión aspectos como la Transición, la Constitución y la convivencia entre españoles. «España no necesita más nacionalismos ni localismos, ni espíritus de tribu», sino ratificar la «condición de españoles que quieren vivir juntos», afirmaba.

Finalmente, señaló que España debería «reforzar» sus tres raíces como país europeo, iberoamericano y atlántico y ha reivindicado la política como concepto, al entender que es «más necesaria que nunca», además de considerar necesario cambiar de políticas y llamar para ello «a gente nueva».

Fue en el mismo panel, denominado «La política y el desarrollo: dos caras de la misma moneda», cuando uno de los interlocutores, Felipe Calderón, expresidente de México, se llevó una de las grandes ovaciones de la tarde por parte del Campoamor con un discurso más extenso de lo que seguramente le hubiese gustado a los organizadores pero muy sentido y que captó la atención de todo el teatro.

En él reivindicó la importancia del ciudadano en la política y la necesidad de no caer en populismos, sean del lado que sean. Además, advirtió de que los peores autoritarismos que se han visto en América Latina, como el caso de Daniel Ortega y Hugo Chávez, han llegado por la vía democrática: «Por la vía democrática coronaron a los peones, les hicieron reinas y no piensan salir, y ese puede ser, y ojalá me equivoque el camino de México»

En el segundo panel llegó la intervención de otro de los personajes más mediáticos en nuestro país de los que asistían a este evento, Iván Espinosa de los Monteros. El exparlamentario de Vox criticó fuertemente a las élites que, a su juicio, habían hecho una dejación de funciones y aseguró que en España se «había abandonado a las clases medias». Habló también de «la promesa de la educación» como ascensor social, pues era algo que antes estaba asegurado pero que ahora «está como mínimo en duda». 

En este mismo bloque llegó una de los discursos más emocionantes y aplaudidos de la tarde. Fue el de Lorent Saleh, un activista venezolano que tuvo que refugiarse en Colombia tras ser perseguido por las autoridades dirigidas por Hugo Chávez pero que fue entregado por el Gobierno de Colombia a funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional para que fuese preso y torturado durante cuatro años.

Nada más escuchar su presentación, Saleh no pudo contener las lágrimas y aseguró que «el autoritarismo es la consecuencia de la impunidad, que es la base de las violaciones de los Derechos Humanos». Posteriormente criticó a España por proteger a Luisa Ortega Díaz, fiscal general de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, «responsable del asesinato de muchos compañeros», y a Miguel Rodríguez Torres, a quien definió como «uno de los golpistas que salió el 4 de febrero a matar venezolanos», pero también informó de que ya hay «una querella activa» en los tribunales españoles.

«Un miembro de seguridad me preguntó si estaba haciendo los deberes del colegio sin saber que era uno de los participantes»

Ya en el tercer bloque, llamaron la atención llamaron la atención el expresidente uruguayo desde 2020 hasta hace menos de tres meses, Luis Lacalle, y el influencer argentino Agustín Antonetti, que a sus 24 años destacaba por la diferencia de edad con el resto de participantes. El expresidente uruguayo habló de su país y cómo este representa «la excepción uruguaya» comparado con sus vecinos y, con un discurso optimista, destacó la importancia del coraje, que «debe estar en el centro, ya que hoy lo fácil es ser extremista» y la necesidad de mayor tolerancia para que esta signifique «ponerse en los zapatos del otro».

Por su parte, Antonetti comenzó su intervención bromeando con que un miembro de la seguridad le vio escribiendo en un cuaderno y le preguntó «si estaba haciendo los deberes del colegio», sin saber que era uno de los participantes por su corta edad. Posteriormente, criticó fuertemente a Zapatero, al que definió como «un sinvergüenza» que «se ha burlado de los venezolanos» y tachó a Monedero como un «criminal» que «fue a dar una conferencia en un lugar en el que en los pisos de arriba estaban torturando a gente».