Un bar ovetense echa el cierre tras 41 años: «No podíamos disfrutar de la vida familiar»
OVIEDO
El matrimonio formado por Emilio y María, junto con su cuñado Jose, han decidido cerrar el bar tras cuatro décadas «de éxito»
11 ene 2026 . Actualizado a las 10:39 h.Los oventenses que pasen ahora por la calle Bermúdez de Castro notaran una ligera diferencia: el bar «Los Castañales», que llevaba abierto 41 años, ha cerrado sus puertas definitivamente. El 23 de diciembre, Emilio, María y Jose echaron el cierre para poder disfrutar, por fin, de las fiestas navideñas con su familia. Un cierre sin ninguna fiesta porque «el mejor homenaje era ese» asegura Emilio, poder pasar sus primeras navidades juntos sin tener que estar pendientes del trabajo.
Fue en 1984 cuando el matrimonio de Emilio y María, junto con el cuñado de Emilio, Jose, decidieron abrir «Los Castañales». Emilio tenía experiencia en hostelería, y «en ese momento no había otras opciones». A lo largo de estas más de cuatro décadas, los tres han sido capaces de llevar el negocio: «el éxito ha sido apañarnos nosotros tres y asi tener algo de beneficio». Y es que, como asegura el matrimonio, lo fundamental en el negocio ha sido «la coordinación y armonía» entre el trío. Además, también destacan la ubicación del bar, «un gran barrio que con el tiempo fue mejorando, donde gracias al HUCA, hoteles o la parroquia Covadonga tuvimos muchos clientes».
Coordinación, ubicación y armonía, pero también mucho sacrificio. El bar únicamente cerraba los sábados, algo que les impedía tener conciliación familiar, sobre todo en fechas tan señaladas como las navideñas. El matrimonio lamenta no haber podido disfrutar de su hija por tener que trabajar. «Al final es lo que más te duele, no pudimos disfrutar de la vida familiar en general».
La experiencia que les ha dado el negocio ha hecho que opten por no mantener el negocio familiar. «A nuestra hija le decíamos que estudiara porque la hostelería es muy esclava». Es por ello que, tras 41 años al frente del negocio, Emilio decidía jubilarse con 69 años y así poner el punto y final a esta historia. «Es algo que teníamos asumido porque al ir cumpliendo años vas recayendo, y ves que no puedes seguir al 100%. Llegó el momento».
El matrimonio todavía no asimila el cierre. Tras el fin de las fiestas, explican que siguen bajando el bar para recoger cajas y limpiar. «Parece que no estamos al 100% jubilados todavía, estamos como de vacaciones. Ahora solo pedimos salud», sentencian.