Cultura invierte 80.000 euros en las obras de conservación y restauración de la fuente de La Foncalada

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Fuente de La Foncalada
Fuente de La Foncalada Gobierno de Asturias

El contrato se ha adjudicado a Construcciones Martínez Monasterio S.L. y a la restauradora Marta Luisa Corrada Solares, que contarán con un plazo de tres meses para desarrollar el proyecto redactado por el arquitecto Román Villasana

16 ene 2026 . Actualizado a las 17:31 h.

La Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte realiza obras de conservación y restauración en la fuente de La Foncalada, en Oviedo, con una inversión de 79.376 euros. Los trabajos se centran en frenar su deterioro y garantizar su preservación. Cultura ha adjudicado la intervención a Construcciones Martínez Monasterio S.L. y a la restauradora Marta Luisa Corrada Solares, que contarán con un plazo de tres meses para desarrollar el proyecto redactado por el arquitecto Román Villasana.

El director general de Patrimonio Cultural, Pablo León, ha visitado hoy los primeros trabajos, con los que se avanza en la protección de uno de los bienes más representativos del patrimonio histórico asturiano. Las tareas comienzan con una limpieza general con la que se eliminarán depósitos, costras, pintura y agentes biodeteriorantes sin afectar a los materiales originales. Después, se consolidará la estructura, lo que incluirá reponer con similares propiedades piezas perdidas, como los morteros de juntas y piedras.

El objetivo final es garantizar la estabilidad, impermeabilidad y durabilidad del monumento, sin alterar su materialidad original y con el empleo de buenas prácticas de conservación patrimonial. Según ha informado el Gobierno asturiano, La Foncalada es el único edificio civil de uso público conservado de la monarquía asturiana. Su función original estuvo ligada al aprovechamiento hidráulico y posiblemente terapéutico del agua, siguiendo tradiciones heredadas del mundo romano. La mención más antigua aparece en copias de los siglos XI y XII y se refiere a ella como fontem calatam o fonte incalata, términos relacionados con el verbo latino calare -invocar-, en alusión directa a las inscripciones protectoras que aún conserva en su fachada.

La estructura de La Foncalada combina cantería de arenisca de gran calidad con elementos simbólicos cristianos como la Cruz de la Victoria y las fórmulas epigráficas invocatorias. Las excavaciones arqueológicas de los años 90 revelaron la existencia de una compleja infraestructura hidráulica, formada por un canal de captación, el edículo y una amplia piscina posiblemente destinada al baño por inmersión, lo que aporta una visión más completa de su función original.

A lo largo de la historia, la fuente sufrió modificaciones derivadas de usos industriales -especialmente actividades curtidoras desde el siglo XIII-, colmataciones aluviales, remodelaciones urbanas y diversas intervenciones de restauración. Su entorno también ha experimentado transformaciones significativas y el monumento ha ido quedando progresivamente rehundido respecto al nivel de las calles circundantes, lo que incrementa sus problemas de humedad y biodeterioro. La Foncalada fue declarada Monumento Nacional en 1931 y, desde 1998 forma parte de los bienes inscritos como Patrimonio Mundial por la Unesco dentro del conjunto Monumentos de Oviedo y del Reino de Asturias.