La emoción de la esperanza
PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS
En los días previos a la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, en la Fundación trabajamos con intensidad, con expectación, cierto nerviosismo y también, siempre, con enorme ilusión. En pocas horas, el resultado final de nuestro trabajo de un año será una realidad y veremos sobre el escenario del teatro Campoamor a quienes representan en esta edición los principales objetivos y fines para los que nació la institución, hace ya más de cuatro décadas.
El acto de entrega de los premios es también un momento para la reflexión, la gratitud y la esperanza. Así lo pone de relieve Su Majestad el Rey siempre con sus palabras y así lo ha afirmado Su Alteza Real la Princesa de Asturias en los discursos que ha pronunciado. El año pasado, por ejemplo, dijo doña Leonor que los galardonados, «personas extraordinarias que hoy os sentáis en este escenario del teatro Campoamor, ofrecéis con vuestra obra que hoy premiamos la emoción contraria al escepticismo o al desánimo: la emoción de la esperanza».
Con ese mismo espíritu, con la seguridad de que sigue habiendo caminos abiertos para la convivencia pacífica, para el bienestar y el progreso generalizados, reconocemos hoy la obra del pensador Byung-Chul Han, nuestro Premio de Comunicación y Humanidades, que con sus brillantes, precisos y directos análisis, comunica nuevas ideas y proporciona explicaciones sobre cuestiones como la deshumanización, la digitalización y el aislamiento de las personas. Reconocemos también la obra del escritor Eduardo Mendoza, nuestro Premio de las Letras, que, como ha afirmado el jurado que le concedió el galardón, es «un proveedor de felicidad para los lectores», un autor con extenso reconocimiento internacional que escribe siempre con sentido del humor y una visión desenfadada y humanista de la existencia. El Premio de Ciencias Sociales ha sido concedido al sociólogo Douglas Massey, cuyos trabajos se han centrado en la comprensión de las migraciones internacionales y sus consecuencias en la segregación urbana y la estratificación social y lo ha hecho, a juicio del jurado, «con una mirada sosegada, racional y empática».
Una mirada particular que el jurado ha querido también destacar en la obra fotográfica de Graciela Iturbide, Premio de las Artes, una mirada, «profunda, respetuosa y evocadora». Sus fotografías, con las que ha retratado la vida cotidiana de su país natal, México, están dotadas de una extraordinaria profundidad artística, llenas de «una carga emocional y cultural que nos invita a mirar más allá de lo visible». La historia y las señas de identidad de México forman parte de la esencia de su Museo Nacional de Antropología, Premio de la Concordia, «heredero de una larga tradición en defensa y preservación de una parte esencial del patrimonio antropológico de la humanidad», como ha puesto de relieve el jurado. Una excepcional institución, considerada como una de las más importantes de Iberoamérica y un referente global en el estudio de la humanidad, debido a su compromiso con la divulgación, la investigación y la preservación del patrimonio cultural. El Premio de los Deportes, otorgado a la tenista Serena Williams, premia en esta deportista extraordinaria, que ha logrado 73 títulos individuales, entre ellos 23 Grand Slam, su firme defensa de la igualdad de oportunidades en la educación y su ayuda a las víctimas de la violencia, que canaliza a través de la Serena Williams Foundation, la Williams Sisters Fund y el Yetunde Price Resource Center.
La genetista Mary-Claire King, que ha recibido el Premio de Investigación Científica y Técnica, ha contribuido con sus investigaciones al estudio y prevención del cáncer, al análisis de la similitud de genes entre especies, especialmente entre los humanos y los chimpancés, y a la defensa de los derechos humanos, gracias a una metodología con la que se ha conseguido la reunificación familiar de personas desaparecidas. Y, por último, el Premio de la Cooperación Internacional ha sido concedido al economista y político Mario Draghi, «una figura clave en la defensa de la integración europea y la cooperación internacional, reconocido ampliamente por su liderazgo y firme compromiso con los valores fundamentales y el progreso de la Unión Europea», que en su larga trayectoria ha promovido el multilateralismo, como símbolo de una Europa unida, libre, fuerte y solidaria.
En la Fundación queremos que estas trayectorias excepcionales sean conocidas y estudiadas por los más jóvenes y, para ello, llevamos a cabo el programa educativo Toma la Palabra. También aspiramos a que toda la sociedad pueda profundizar en la obra de los galardonados a través de la Semana de los Premios, que, con una amplia participación ciudadana, se ha consolidado como parte fundamental de nuestras actividades. El concierto de los Premios y la entrega del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias, que este año ha recaído en la parroquia de Valdesoto, completan el conjunto de actos con los que celebramos el triunfo de la cultura, del pensamiento, de la unión, de la libertad. El triunfo de la esperanza.
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