Graciela Iturbide dice no fotografiar la guerra ni la violencia por ser «muy frágil»

La Voz

CULTURA

La fotógrafa mexicana Graciela Iturbide (d), premio Princesa de Asturias de las Artes 2025, mantiene un encuentro con el público este lunes en Oviedo, en el marco de los actos previos a la entrega de galardones el próximo viernes
La fotógrafa mexicana Graciela Iturbide (d), premio Princesa de Asturias de las Artes 2025, mantiene un encuentro con el público este lunes en Oviedo, en el marco de los actos previos a la entrega de galardones el próximo viernes Juan González | EFE

La mexicana, que recogerá este viernes el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025, ha visitado la Escuela de Arte de Oviedo para mantener un encuentro con los alumnos y visitar el laboratorio fotográfico, donde ha reconocido que fotografiar es un «vicio» y un «ritual» para ella

21 oct 2025 . Actualizado a las 15:25 h.

La mexicana Graciela Iturbide ha asegurado este martes en Oviedo, donde el viernes recogerá el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025, que no fotografía la guerra ni la violencia porque es una persona «muy frágil».

Distinguida por una obra con gran carga emocional y cultural que combina lo documental con lo poético, Iturbide (Ciudad de México, 1942) ha visitado la Escuela de Arte de Oviedo para mantener un encuentro con los alumnos y visitar el laboratorio fotográfico, donde ha reconocido que fotografiar es un «vicio» y un «ritual» para ella. En su recorrido por el laboratorio ha felicitado a los estudiantes por la calidad con la que han desempeñado su trabajo y se ha detenido en las instantáneas llevadas al papel tras el proceso de revelado.

La artista, considerada una de las más importantes e influyentes fotógrafas de América Latina, ha compartido con los alumnos que estudió Filosofía y Letras, aunque de niña quería ser escritora, y tras casarse joven se sintió fascinada por el cine, que finalmente dejó por lo «difícil» que le resultaba «cargar la cámara».

Iturbide, que ha destacado la influencia que ha tenido en su carrera conocer el trabajo del fotógrafo Manuel Álvarez Bravo, ha subrayado que en sus inicios como fotógrafa intentaba recoger lo que veía «más original», y desde entonces trata de contar lo que su ojo «ve» y su corazón «siente».

Conocida por su trabajo, casi siempre en blanco y negro, con imágenes que exploran e investigan sobre la fragilidad de las tradiciones ancestrales, Iturbide ha enfatizado que fue a las comunidades indígenas para «aprender» de ellas. De los trabajos realizados con los indígenas, la ganadora del Premio Princesa de las Artes 2025 ha reflexionado que no va a «robarles el alma», sino que son sus «amigos» y «hermanos».

«Mi cámara me ayudó a conocer mi país», ha dicho Iturbide, que ha protagonizado exposiciones individuales en algunos de los centros e instituciones artísticas más importantes del mundo, como el Centro Pompidou de París, el San Francisco Museum of Modern Art, el Philadelphia Museum of Art, el Getty Museum, el Fotomuseum Winterthur y la Barbican Art Gallery, entre otros.

Ni teleobjetivo ni flash

También ha precisado que «nunca» toma una foto con teleobjetivo ni con flash porque no quiere «sorprender» a la gente y por ello tampoco capta imágenes cuando se percata de que las personas «hacen caras» como muestra de desaprobación.

En cuanto a los momentos decisivos en fotografía, Iturbide ha concretado dos: uno «cuando aprietas el botón» y el otro cuando al ver los trabajos percibes momentos que no has visto en el instante de capturar la imagen.

La actividad protagonizad por Iturbide en la Escuela de Artes ha tenido lugar tras el encuentro con público que mantuvo ayer en la Fábrica de la Vega de Oviedo, donde inauguró la exposición organizada por la Fundación Princesa de Asturias con 173 de sus fotografías.