Salah llega a tiempo para examinar el poderío de Uruguay

El líder de Egipto está recuperado y será la amenaza de los sudamericanos

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Después del sainete del estreno, llega el partido con mayúsculas del grupo A. Uruguay, más crecida y con más talento que nunca, se mide a Egipto, que 28 años después regresa a un Mundial con el faraón de los parias como estandarte, un Mohamed Salah que se ha recuperado a tiempo tras su lesión en la final de la Champions y que hoy liderará a los suyos desde el costado derecho del ataque.

La contienda entre charrúas y africanos rebosa alicientes. El primero, ver la evolución de la nueva Uruguay, que se clasificó como segunda en el durísimo grupo sudamericano, que está cargada de talento y sobrada de jerarquía con dos centrales como Godín y Giménez y dos delanteros de talla mundial como Cavani y Luis Suárez. Las grandes incógnitas aparecen en la apuesta del maestro Tabárez y en el nivel del centro del campo. De la mano de los sub-20 campeones del mundo Uruguay ha conseguido un grupo de peloteros de notable calidad técnica, pero la fórmula del músculo ha sido su tradicional billete hacia el éxito.

Para la resolución de esta ecuación seguro que la celeste tiene en cuenta el perfil defensivo de Héctor Cúper, un técnico conocido en el fútbol español después de su paso por el Mallorca, Valencia y Betis y que a sus 62 años se estrena en un Mundial. También el efecto Salah y su incidencia en el juego. El egipcio no estará rodeado del ataque de ensueño del Liverpool, aunque cuenta con un fiel escudero como Sobhi, ni la selección tiene la electricidad de los equipos de Klopp, pero la Egipto de Cúper reúne aura, fútbol y gol como lo demostraron en la fase de calificación.

El partido grande del grupo A esconde un enigma más, saber cómo se comportará Uruguay con el cartel de favorito. Hasta la fecha, el gen competitivo permitía a los charrúa hacerse sitio entre los más grandes a través de un fútbol de resistencia y contragolpe, pero todo el mundo asume que para ellos ha llegado el momento de ser protagonistas con el balón, tener el control del partido y atacar. Un mundo nuevo.

El ganador del duelo de esta sobremesa dará un paso de gigante hacia la segunda fase, pero la goleada de Rusia en el estreno de ayer, colocará al perdedor en una situación cuando menos incómoda. Otro aliciente.

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