Había hace años un programa en la televisión uruguaya que se llamaba «Venga y atrévase a soñar». Y hoy hago mías esas palabras para reflejar el sentimiento de felicidad e ilusión que este partido contra Portugal ha dejado en nuestro país.
Nada más concluir el encuentro, los aficionados se han lanzado a las calles de Montevideo con la cara pintada, las pelucas celestes, camisetas del mismo color y vuvuzelas. Parecía que se había conquistado un título.
Sé que en el fútbol se vive con ilusión en todos los sitios, pero aquí -quizá porque somos un país muy pequeñito, con una población poco superior a la de Galicia-, el caso es que son estas victorias las que nos hacen estar más orgullosos de nosotros mismos.
Y ayer fue un día grande. Porque eliminamos a la campeona de Europa. El resultado volvió a estar por encima de nuestro juego, pero está claro que lo importante, y más a estas alturas de competición es ir superando eliminatorias para poder seguir soñando.
Ahora todo es posible. Enfrente estará una selección, la francesa, que se clasificó por la puerta grande, eliminando a Argentina, pero no creo que Uruguay sea inferior. Tiene sus opciones.
La nota negativa del partido, de cara al desarrollo de la competición es la lesión de Cavani. Mucho me temo por los gestos que se acabó el Mundial para él y también me temo que eso puede hacer mucho daño a nuestro equipo.
Pero el futuro está por ver y analicemos un poco cómo hemos llegado hasta ahí. Como decía, no fue un partido brillante. Una vez más se ha visto cómo nos cuesta en exceso retener el balón. Ya no digo practicar un fútbol más vistoso, sino no perderlo con tanta facilidad.
Teníamos que haber sufrido mucho menos, pero si buscamos aspectos positivos, podemos quedarnos con el excelente trabajo defensivo realizado. Eso sí que es verdad. Tanto es así que se minimizó al máximo la influencia en el juego de un Cristiano Ronaldo que incluso al final se le vio que realizó un par de disparos más fruto de la frustración que con posibilidades de hacer daño. Con todo se logró un triunfo y Uruguay presenta su candidatura. Soñemos.