EscenAsturias alerta sobre el nuevo modelo de contratación de la programación escénica en Siero que externalizará el servicio todo el verano
SIERO
El sector escénico asturiano da la voz de la alarma ante el cambio de modelo en la contratación para las artes escénicas en el concejo poleso, y aboga por no participar en la programación en protesta por la implantación de un nuevo procedimiento
10 jun 2026 . Actualizado a las 12:35 h.El sector profesional de las artes escénicas ha alzado la voz ante la situación que genera la implantación del nuevo modelo de contratación de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Siero, según han manifestado, a través de un comunicado, los profesionales de las empresas de artes escénicas del Principado. Luis Alija, presidente de la Asociación EscenAsturias, que aglutina a un total de 34 empresas del sector, dice que el montante final licitado este año es más bajo que el del anterior pliego de condiciones para la contratación que fue desestimado, y que ahora «a las compañías y profesionales se les carga con más trabajo» que no es de su estricta competencia, como son los temas de publicidad y comunicación de la actividad. Además, el colectivo profesional ha difundido entre sus miembros la posibilidad de que consideren la no participación en el procedimiento de licitación en protesta ante la implantación de este nuevo modelo de contratación. El Consistorio poleso corrigió esta primavera un primer documento de condiciones porque contenía «fallos técnicos», explica Alija.
Por su parte, fuentes de Cultura del Ayuntamiento sierense explican que el nuevo sistema obedece «al cumplimiento estricto del Ley de Contratación del Sector Público» (LCSP), y que «el área de Intervención del ayuntamiento ha insistido mucho en cumplir al detalle dicha ley para adaptar los procedimientos a la legalidad». Las mismas fuentes consistoriales no han querido pronunciarse sobre el contexto y los cambios que el nuevo procedimiento con los actuales requisitos exigen a los licitantes y contratados con todo lo que ello implica, comparado con lo que había anteriormente.
El comunicado de EscenAsturias argumenta que «sin embargo, nosotros, que trabajamos habitualmente con administraciones públicas de todo el territorio y conocemos la aplicación práctica de esta normativa en el ámbito cultural, entendemos que la legislación vigente no obliga necesariamente a externalizar la programación ni la dirección artística de estos proyectos. La aplicación de la Ley de Contratos del Sector Público no debería suponer la renuncia a la gestión cultural pública ni a la dirección artística de programas culturales consolidados. Por ello, defendemos que existen fórmulas jurídicas que permitirían mantener el modelo de contratación artística desarrollado hasta ahora, siempre dentro del marco legal vigente y con todas las garantías administrativas exigibles. Entre ellas, se encuentran diferentes procedimientos previstos en la propia Ley de Contratos del Sector Público para atender la singularidad de las contrataciones artísticas y culturales, como el negociado sin publicidad».
Lo cierto es que la licitación actual aprobada para la contratación de programación de las actividades artísticas y culturales afecta a los meses de junio, julio y agosto, es decir a la campaña del verano, una de las épocas del año más activas, productivas e importantes para el sector escénico en cualquier territorio. El nuevo procedimiento, hecho público en la Plataforma de Contratación del Sector Público afecta sobremanera, precisamente ahora, al sector asturiano, que desde hace unos años vive un despegue profesional en vías de consolidación para salir de las perpetuas líneas rojas en las que se movía, y encaminarse hacia un marco de consolidación, impulsado en los últimos años, en buena parte, por el programa autonómico del Principado de Asturias Cultura en Rede, una plataforma activa que da a conocer la cultura asturiana, no solo en internet, sino también en importantes citas nacionales como Mercartes.
Las iniciativas escénicas incursas en este proceso de reordenación de la contratación han salido a licitación por lotes que además de la programación, de la organización y su desarrollo en un margen temporal concreto, deben incluir en su oferta todos aquellos trabajos que afectan a la dirección artística, la coordinación de la actividad, además «del diseño de los materiales de difusión y publicidad que se elaborarán en coordinación con la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Siero», respetando las consignas que en este sentido estime y considere la institución municipal, según reza el documento de condiciones aprobado por el Consistorio. Es decir, estas últimas tareas que ahora sí se incluyen para la realización de la actividad, y que antes no eran de concernencia del contratado, ahora recaen directamente sobre él. Aspectos como la difusión y/o comunicación de la actividad pasan a ser responsabilidad de las empresas y profesionales contratados. Es decir, que los contratos plantean unas responsabilidades sin que exista una correspondencia adecuada entre dichas exigencias y los recursos económicos asignados.
Las actividades a las que afecta principalmente la nueva fórmula con su montante económico correspondiente, impuestos incluidos son: el Festival Titeresi, designado como Lote 1, actividad dirigida a público infantil y familiar, con una licitación, impuestos incluidos, de 10.000,00 € , y que se desarrollará este mismo junio; la Muestra de Teatro de Lugones, Lote 3, licitada por 15.000,00 €; y la Semana de Teatro de la Pola de Siero, cuya licitación es de 18.000 euros, en ambos casos también con impuestos incluidos. Junto a esto, aunque más híbrido, el Lote 4, la actividad llamada «Las noches de Cebera» incluyen parte de artes escénicas, aunque en menor medida. El resto de los Lotes, el 2 y el 5 son licitaciones para desarrollos de actividades relacionadas con la música.
En concreto y según explica Alija, en el pliego actual, en el caso de la Muestra de Teatro de Lugones lo licitado es bastante más bajo que en la edición anterior, según nuestros cálculos sobre unos 2.500 euros menos. El festival de títeres, Titeresi, una creación y concepción específicas de la compañía de Kamante Teatro, bajo la dirección artística de Luis Vigil, quien siempre ha aportado su profesionalidad altruistamente, año tras año; un aspecto informativo obviado parte del Consistorio sierense.
Externalización
Ciertamente la externalización de la contratación de las actividades culturales supone un cambio de modelo que no parece totalmente ajustado. El tejido artístico y cultural no es un tejido productivo cualquiera. Un legislador, un abogado o un interventor un poco audaz y preparado vería que la temporalidad, el régimen impositivo español y el régimen de coberturas sociales someten de mano, sin que haya ocurrido nada, a la precariedad a los profesionales de las artes escénicas en España. Así cuando se quiere implantar algo acorde con la ley, pero que empeora o hace retroceder las condiciones anteriores, cuando menos, hace que pensar. La contratación artística posee una naturaleza singular reconocida en la propia LCSP, «especialmente en aquellos casos vinculados a la creación e interpretación artística y a la existencia de derechos exclusivos o razones artísticas que determinan la elección de una compañía concreta con un espectáculo específico», argumenta el comunicado de EscenAsturias.
Siero, al igual que otros muchos municipios asturianos (si no todos), carecen de un plan específico para el ámbito de lo cultural; una asignatura lamentablemente pendiente que debería ser obligación imprescindible de los equipos de gobierno en poblaciones con una determinada renta per carpita y densidad de población. Siero entraría dentro de este rango y así se podría garantizar una gestión de lo público que contuviera unas condiciones diferenciadas que permitieran compatibilizar la LCSP con la aplicación del régimen de contratos privados artísticos, es decir, diferenciar la normativa contractual dependiendo de la materia y objeto del contrato. No se puede olvidar nunca que cada producto artístico (programa, representación, actividad, intervención) tiene autonomía artística e identidad creativa propias, que responde a decisiones culturales específicas y que puede representarse o no con independencia del resto de la programación.
La implantación de algo distinto no puede suponer la apertura a un nuevo estilo de precarización, y este modelo externalizado podría incurrir en ello. Además, lo que se resiente es el producto final, eso que en este caso se dice lo artístico. Sorprende de Siero, curiosamente el segundo concejo asturiano con más compañías en el Principado, que obvie el contexto de este especialísimo ámbito; que, por otra parte, es como obviar la realidad. Este territorio, central y vital en el mapa asturiano, puede tener un efecto arrastre para otros puntos geográficos del Principado, y contagiar una práctica poco balanceada. Cumplir la legalidad en exceso da en su propio defecto y puede hacer sentar un precedente preocupante, de acciones a imitar precisamente en este momento en donde lo escénico asturiano por fin saca la cabeza. Alcanzar una fórmula futura no puede ser un camino ni tan difícil ni tan alejado de la realidad. Faltan reuniones y puntos de encuentro (que los hay) con un sector que sí sabe de lo suyo, y que se ha ofrecido y reiterado su voluntad de colaboración con las administraciones públicas, con el ánimo de estudiar fórmulas flexibles totalmente reguladas que garanticen pluralidad. Y más cuando en el propio pliego de contratación dice: «se valorará la trayectoria de los grupos, capacidad de la propuesta para atraer y conectar con el público, diversidad y representatividad del tejido teatral de la temática asturiana y su vinculación a la idiosincrasia y panorama escénico asturiano».