14 mar 2011 . Actualizado a las 18:38 h.
200 partidos han pasado ya desde aquella primera derrota de Preciado 1-3 ante el Valladolid que ese año subiría a primera división. Aquel 27 de Agosto de 2006 no era un día cualquiera. A las 12 de la mañana salieron, televisado por Canal Plus, a El Molinón a disputar el primer partido de Manolo como entrenador del Sporting: Roberto; Jorge, Javi Fuego, Pedro, Samuel, Diego Castro, Marcos Landeira, Juanmi, Sastre, Barral y de Lucas. En el banquillo estaban otros como Alejandro, Andreu, Michel, Gerardo, Omar, Raul Cámara o Jairo. En el Valladolid jugaba como titular Iván Hernández, les entrenaba Jose Luis Mendilibar, uno de los que pudo sustituir a Preciado este invierno, y el árbitro del encuentro era José Antonio Teixeira Vitienes, el mismo que expulsó a Lora contra el Getafe o a Gregory contra el Athletic.
Manolo había llegado un 22 de Junio de 2006 a El Molinón, un Molinón totalmente diferente al que tenemos 5 años después y con un sueño, llenarlo. Vestido con una camisa blanca, quizás la misma camisa blanca de la salvación ante el Recreativo, y con ganas de hacer algo grande. Llegó a un Sporting que parecía un enfermo terminal y consiguió reanimarlo. En su presentación dijo que ?si algo falta aquí es alegría, alegría bien entendida. Vamos a ver si entre todos somos capaces de dar un giro y hacer posible lo que otros piensan que es imposible. Pese a las dificultades o al riesgo deportivo que puede entrañar este proyecto, es un riesgo no solamente asumible sino ganable y a mí me gusta arriesgar y creo que la filosofía de este club va mucho con mi carácter, va mucho con mi forma de trabajar y mi forma de ser y creo que aquí voy a estar más feliz que en cualquier otro sitio y por eso he venido?. Apostó por los de casa ya que como dijo ?tenemos menos pasta que nadie así que hay que afinar el ingenio y trabajar bien. Cuando uno ha nacido y crecido en Mareo y cuando uno es de Gijón o es asturiano se tiene que dejar la vida por esta camisa y se la van a dejar porque el que no se la deje no va a durar ni un día. Lo que tenemos que pensar es que si somos muchos estaremos más cerca, que la gente vuelva, que la gente acuda, que la gente crea en los chavales, en De Lucas, en Michel, en Noel, en el otro, en el otro y en el de la moto y porque son futbolistas o van a ser futbolistas?. Todo lo que dijo Preciado aquel día se cumplió. La primera temporada pasó como otras muchas en segunda, con el equipo rozando el descenso en algunos momentos de la temporada y salvándose al final por 7 puntos. La primera victoria tras el ya comentado partido contra el Valladolid, fue en la siguiente jornada, en Lorca con goles de Barral y Omar. Todos recordamos también aquel partido contra el Cadiz en El Molinón, 5-4, tres de los cinco goleadores de aquel día siguen hoy en el Sporting; Diego Castro, Barral y Jorge. No fue un año brillante, pero con un equipo con mucha gente de la casa y con los fichajes de Congo, Diego Castro y Barral se cumplió el objetivo, salvarse.
La temporada siguiente, continuó haciendo crecer poco a poco al Sporting. Se fichó a Neru, Iván Hernández, Gerard, Jorge Pina, Kike Mateo y Matabuena. Jugadores que la mayoría Preciado había entrenado alguna vez o conocía de sobra de sus años en segunda división, que subían la calidad que el equipo había tenido en los últimos años y que sin Preciado aquí, quizás no hubiesen vestido nunca la camiseta rojiblanca. Junto a ellos, gente de Mareo como Canella, Luis Morán, Michel, Pedro o un Lora que debutaba con el primer equipo. Muchos en toda España no daban un duro por el ascenso del Sporting, pero Preciado supo hacer que aquél Sporting ascendiera con un equipo que muchos otros entrenadores no lo hubiesen conseguido.
La temporada empezó con un 4-0 al Polideportivo Ejido. Poco a poco los buenos resultados iban acompañando al equipo y Preciado veía más cerca su sueño del primer día, llenar el Molinón. La afición estaba unida al equipo y la mareona se hacía notar por Salamanca, Ferrol, Vitoria o Vigo. Mientras tanto en el mercado de invierno llegaría Mate Bilic desde Viena e Hidalgo desde Colombía, el primero resultaría clave en el ascenso del Sporting. El último mes y medio de competición fue quizás el periodo más bonito de la historia del Sporting y sin duda de estos 200 partidos. El gol de Bilic en el descuento ante el Granada 74, el 0-2 en Tenerife, la remontada al Córdoba en casa o el famoso ¡gol del Alavés! tras el partido de Castellón cuando parecía que todo estaba perdido. Todo se decidiría el 15 de Junio de 2008 en El Molinón. El equipo de Preciado tenía que ganar al Eibar, un gol de Bilic en la primera parte y otro de Luis Morán en la segunda nos daba el ascenso. Con el pitido final de Amoedo Chas, Preciado rompió a llorar, nunca antes ni después he visto a un entrenador llorar. Preciado había cumplido el sueño del sportinguismo tras diez años, regresar a primera. Preciado había conseguido que aquel 15 de Junio de 2008 hubiese en las calles de Gijón, más personas que habitantes en la ciudad. En palabras suyas ?no creo que sentiré algo así en la vida. Ni aunque gane una liga". Preciado había logrado lo que ni Ciriaco ni Marcelino habían logrado. Preciado consiguió el sexto ascenso en la historia del Sporting, los más viejos del lugar dicen que el más bonito. Preciado tenía una oferta del Getafe, mucho mejor económicamente que la de Gijón, pero tras ver a la ciudad ese 15 de Junio no lo dudó ni un momento y decidió quedarse. Muchos en Gijón se dejaron un bigotín. Manolo ya había pasado a la historia del Sporting.
La temporada en primera división no comenzaba bien. Comenzabamos perdiendo contra Getafe, Sevilla, Barcelona, Madrid y Villareal. Muchas goleadas en contra y media España dando al equipo por descendido, entonces Preciado dijo una de sus frases míticas ?Muchos se la van a comer doblada?. El Sporting, por tercer año consecutivo, no se había gastado ni un euro en fichajes. Preciado tiró de lo que había y encadenó cinco victorias seguidas contra Mallorca, Osasuna, Deportivo y Numancia en liga y ante el Numancia en Copa. Tras el partido de Coruña, dijo otra de sus frases "Ni ahora somos el Bayer Leverkusen, ni antes éramos la última mierda que cagó Pilatos?. La temporada fue avanzando y el Sporting de Preciado iba poco a poco ganando partidos ante el Sevilla o el Valencia o perdiéndolos, solamente hubo un empate esa temporada. En copa, el Sporting llegaba a cuartos de final. Llegaba el final de la temporada, los últimos tres partidos, el Sporting tenía que ganar los tres para continuar en primera. El primero era contra el Málaga y se ganó, 2-1. El segundo era contra el Valladolid y también se ganó 2-1, con un final de infarto. El tercero contra el Recreativo, ya descendido, y que se adelantó en el marcador con gol de Ersen Martin. En la segunda parte Barral y Luis Morán daban la vuelta al marcador. El Sporting seguía un año más en primera. Preciado volvía a cumplir el objetivo por tercera temporada consecutiva.
La segunda temporada el Sporting ya se pudo reforzar. Preciado había conseguido que tras muchos años de penurias económicas, el Sporting volviese a gastar dinero en fichajes. Por primera vez en muchos años, los jugadores querían venir a jugar al Sporting. Lo que nadie consiguió era fichar a un lateral derecho. Entonces Manolo, se sacó un as de la manga y puso a Lora en ese puesto. Cualquier otro entrenador no lo hubiese hecho, desde entonces Lora es lateral derecho indiscutible en el Sporting. El Sporting realizó muy buenos números en la primera vuelta, pero en el mercado de invierno se vendió a Michel al Birmingham y el Sporting ya no volvió a ser lo mismo. Pese a todo nos salvamos a falta de una jornada. Preciado lo había vuelto a lograr. Cuarto año cumpliendo el objetivo del Sporting.
Este año Preciado comenzó la liga con malos números, el equipo seguía acusando la falta de Michel. Mientras tanto Manolo defendía al Sporting enfrentandose a toda la caverna mediatica madridista. Preciado se mojó por el Sporting, pudiendo esto perjudicarle en el futuro. Los resultados no acompañaban y el puesto de Preciado empezaba a ser cuestionado por algunos sectores de la grada de El Molinón. Entonces Preciado se sacó otro as de la manga, subió a Nacho Cases desde el filial, el día que una derrota suponía casi seguro su destitución. El empate en Santander supuso la continuidad de Preciado, aquel gol de Diego Castro en el minuto 90 salvaba la cabeza del hombre que más ha dado al Sporting en las últimas décadas. Desde entonces Nacho Cases ha sido indiscutible en las alineaciones del Sporting. Quedan diez partidos de aquí a final de temporada, ¿alguien duda de que Preciado volverá a cumplir el objetivo? Yo no.
Cogió al equipo un verano en el que muchos nos habían rechazado y sigue en el Sporting porque otros dijeron que no veían capaces de salvar al equipo este año. Manolo demostró que él si es capaz. Cumplió todas y cada una de las palabras que dijo en su presentación y logró que se vuelva a sentir el "aliento rojiblanco" por toda España. Quizás haya sido el mejor entrenador posible para el Sporting en este lustro. Yo no lo dudo.
Cuando suene el final del partido el próximo 22 de Mayo en Alicante, Preciado habrá cumplido cinco años al frente del Sporting. Los cinco mejores años de la historia reciente del Sporting. ¿Habrá un sexto? Quizás.
Gracias Manolo. @javidiaz_