23 ene 2012 . Actualizado a las 23:06 h.
Tres minutos dormidos condenan a un Sporting sin tiro ante un Villarreal que decanto la balanza com dos chispazos de calidad individual y otro posterior de Bruno Soriano, quien dio el golpe de gracia. El primero de Marco Ruben revolviendose en el área y el segundo Borja Valero desde lejos.
Volvían a la titularidad Botia y Lora, un Lora que sigue en baja forma y fue "obligado" por Novo a ocupar toda la banda derecha, puesto que se paso gran parte del partido fuera de su lugar. La falta de forma física y continuidad provoca que el mostoleño tenga menos tiempo para tomar decisiones, lo que le lleva a aumentar los fallos y a su vez su falta de confianza.
Dos de los pilares ofensivos del Sporting, Barral y De las Cuevas, pasaron el partido inadvertidos, el primero por la falta de construcción de juego, mientras el segundo peco de individualismo en las pocas jugadas de las que dispuso del balón.
Aspectos positivos pese a la derrota, se mantuvo la formación de 1-4-1-4-1 con Eguren de pivote, lo que genera una mejor ocupación de los espacios tanto para defender y presionar, como para que los interiores Nacho Cases y André Castro estén más cerca del área rival.
Se realizo una presión interesante en la salida de balón durante la primera parte, lo que pudo genera contras interesantes. Algo que de debe repetir en futuras ocasiones, como la intención de sacarla jugada en vez de tener como primera opción un pelotazo para disputar.
Barral vio la quinta tarjeta amarilla por lo que no jugara el próximo partido. Su baja puede ser una baza para que la posible incorporación, Adrian Colunga, debute en Anoeta.
