12 abr 2012 . Actualizado a las 00:23 h.
SPORTING: Juan Pablo(1); Orfila(1), Botía(1), Iván Hernández(1), Canella(0); Lora(3), Nacho Cases(1); De las Cuevas(1), Trejo(3), Colunga(1) y Barral(1)
SUSTITUCIONES: Sangoy(2) por Barral(min 61), Ayoze(1) por Colunga(min 61) y Ricardo(1) por Orfila(min 70)
LEVANTE: Munúa(2); Javi Venta(2), Ballesteros(1), Navarro(1), Juanfran(1); Iborra(1), Farinós(0); Valdo(2), Rubén(0), El Zhar(1); y Koné(2).
SUSTITUCIONES: Botelho(0) por El Zhar(min 61), Barkero(sc) por Rubén(min 78) y Ghezzal(sc) por Juanfran(min 84)
GOLES: 0-1 Valdo,min 17. 1-1 Trejo, min 22. 1-2 Kone, min 62. 2-2 Lora, min 74. 3-2 Sangoy, min 85.
INCIDENCIAS: Arbitró Pérez Lasa, del colegio vasco. Amonestó a Lora(min 30), Barral(min 38), Botía(min 52),Orfila(min 62) y Cases(min 79).
Victoria épica del Sporting, con todo en contra ante un Levante que se adelantó por dos veces en pleno desconcierto por los cambios realizados por Clemente, que a la postre fueron decisivos. Sangoy marcó el gol del triunfo a falta de 5 minutos para el final. La salvación está ahora mismo a 4 puntos, a la espera del partido del Villarreal.
Un Molinón desangelado, foto de postal para el año que viene, recibió a un Sporting que volvía a agarrarse a las matemáticas para intentar prolongar lo máximo posible este calvario de final de temporada. La victoria ante el Levante era fundamental para conseguir tal propósito y Clemente alineó a toda su artillería. Volvió Barral a la punta de ataque y Nacho Cases como timón en el medio del campo. Lora sería el acompañante del canterano en la árdua tarea de la distribución, contención, destrucción; una de las grandes asignaturas del técnico vasco.
El encuentro comenzó con intensidad e ímpetu por parte de los locales, que mandaban con autoridad. La tuvo De Las Cuevas y un poco más tarde Barral. Ocasión clarísima del gaditano que sigue fallón y lento de cara a puerta; Javi Venta desbarató la oportunidad. Los pocos aficionados congregados en el Coliseo gijonés presenciaban un claro episodio de redención por parte de los suyos. Nunca es tarde, dicen.
Con el partido totalmente controlado, volvió el día de la marmota a Gijón. Con Canella transformado en el famoso roedor que volvió a ser superado por un rival, esta vez Javi Venta, cuyo centro es rematado por Valdo al fondo de las mallas de Juan Pablo. Jarro de agua fría y enésimo partido contracorriente. Pitos y tímidos cánticos de Fernández vete ya.
Cinco minutos después llegó el empate. Trejo recorta a Juanfran y bate a Munúa con un gran chut. Volvían las tablas en un partido que el Sporting no merecía perder ni por asomo.Esta vez no.
De Las Cuevas tuvo el 2-1 en sus botas pero su disparo se perdió por poco. Volvía el Sporting a mandar en el terreno de juego mientras el Levante seguía sin ofrecer ningún tipo del repertorio que le ha llevado a luchar por la Champions. Los rojiblancos, reñidos con el gol, revoloteaban por el área visitante. Con un minuto sobre el añadido, Barral, de cabeza, pudo adelantar a su equipo pero la pelota se fue por encima del travesaño.
El segundo tiempo comenzó como el primero, el Sporting llevando el peso del partido y el Levante agazapado atrás, con orden y tranquilidad, esperando el contragolpe. Los locales continuaban cercando la portería levantina, pero sin remate. Balones al área que no encontraban ni pies ni cabeza pero que mantenían la tensión y el alma en vilo de los asistentes. Lora, en una buena jugada, se tiró a la piscina y el árbitro no picó. Tarjeta amarilla para el lateral, hoy centrocampista y mañana ya se verá.
El Sporting se movía por impulsos. Trejo, hoy muy participativo, comandaba el zafarrancho, pero se perdía en individualidades. El Levante se aprovechaba del desorden provocado por la necesidad rojiblanca y montó la contra que Koné no supo rematar.
En el minuto 61 se produjo otro de esos hechos insólitos que le hacen replantearse a uno si percibe las cosas de forma distinta a los demás. En este caso ese uno vuelve a ser Javier Clemente, que hace un doble cambio. Se van Barral y Colunga, los dos delanteros del equipo, para dar entrada a Ayoza y Sangoy. Incomprensible. Abandonaban el campo el máximo goleador del equipo y el delantero más incisivo. Ante semejante panorama el público estalló y el "Clemente vete ya" hacía resonar los cimientos del vetusto Estadio gijonés.
En pleno desconcierto y como por justicia divina a la racanería, el orgullo y la desidia, llegó el gol del Levante. Pase de Valdo y Koné le hace un siete a Botía y anota el segundo de los visitantes. El Molinón era un clamor y había que remontar con solamente un delantero,que a la postre, sería el héroe del partido, pero eso él no lo sabía. Nosotros tampoco.
Aprovechándose del desbarajuste total, el Levante pudo sentenciar pero Koné no acertó a rematar a su rival. El delantero levantinista solamente necesitaba un gol para, por contrato, ser repescado automáticamente por el Sevilla. El partido se había vuelto loco y Clemente decidió dar la alternativa a uno de los fichajes de esta temporada. Ricardo León ingresó en el terreno de juego en lugar de Orfila, lesionado. Papeleta para el canario.
En una vorágine de reproches a los actos inexplicables, aparecio Lora, el mejor del Sporting, para dotar al partido de un poco de cordura con un golazo con la zurda, metiendo de lleno a su equipo de nuevo en el encuentro. Con el gol del madrileño volvió a cambiar el panorama y el Sporting apelaba a la épica y arrinconaba al Levante en su campo. Primero Trejo y Luego Cases tuvieron el tercero, premio que estaba reservado para un jugador que llevaba más de un año sin marcar. Gastón Sangoy , tras levantarse del suelo, enganchó un rechaze a bote pronto desde la frontal del área que se coló por el palo izquierdo de la portería de Munúa. Premio para un jugador que necesitaba una día como éste y delirio en el estadio. La afición, más que nunca con el equipo, estallaba de emoción.
Los últimos cinco minutos fueron de auténtico infarto; el Sporting trataba de mantener la posesión del balón y el Levante buscaba el empate de un partido que nunca quiso ganar. A falta de un minuto para el final, Navarro, en otro despiste garrafal de la defensa, mandó el balón al larguero mientras la grada necesitaba ya respiración asistida. Con el público pidiendo la hora y la defensa rojiblanca hecha un flan, Perez Lasa fue clemente y pitó el final del partido. Un partido loco en el que el Sporting tiró de historia, heroismo y alma y supo sobreponerse a todos los obstáculos que salieron a su paso, los propios y los ajenos. Se podrá bajar a Segunda, pero esta es la actitud y el camino que hay que seguir. Morir con las botas puestas, lo llaman.
¿Acertó Clemente con los cambios o fue el orgullo torero de los futbolistas, contra viento y marea la clave de la remontada del Sporting?
@Dikembe
-Parte medico:
Canella: contractura en la parte posterior del muslo derecho.
Pedro: contractura en la parte posterior del muslo izquierdo
Trejo: sobrecarga de isquiotibiales y gemelos de ambas piernas.
Rueda de prensa de Clemente integra: