MÁLAGA C.F: Kameni(sc); Jesús Gámez(1), Demichelis(2), Mathijsen(1), Monreal(2); Camacho(1), Cazorla(2); Joaquín(1), Isco(2), Eliseu(1); Rondón(2)
SUSTITUCIONES: Duda(1) por Eliseu(min 69), Van Nistelrooy(1) por Rondón(min 75), Sergio Sánchez(sc) por Joaquín(min 85)
SPORTING: Juan Pablo(3); Damián(0), Botía(1), Gregory(1), Alex Mdez(1); Galvez(1), Lora(1), Trejo(0); De Las Cuevas(0), Ayoze(1) y Sangoy(sc).
SUSTITUCIONES: Colunga(sc) por Ayoze(min 46), Orfila(1) por Damián(min 46), Cases(1) por Trejo(min 65)
GOLES: 1-0 Rondón, min 49.
INCIDENCIAS: Arbitró Delgado Ferreiro, del colegio vasco. Amonestó a Damián(min 23), Camacho(min 27), Cazorla(min 32), Menéndez(min 34), Lora(min 53), Gálvez(min 58), Isco(min 70), Botía(min 71). Expulsado Isco por doble amonestación, min 88.
La Santina dijo no. El Sporting certificó un descenso más que asumido con un partido en la línea de sus desplazamientos fuera de El Molinón. Especulación y racanería al por mayor ante un rival muy superior a priori y que no hizo leña del árbol caído, a posteriori. El Sporting en ningún momento inquietó a los locales, que se dejaron llevar por la corriente para ganar un encuentro que les catapulta a la Champions League y hunde a los asturianos, en las catacumbas de la Segunda División. Crónica de una muerte anunciada que ha de propiciar una reflexión en todos los estamentos del club tras la imagen del equipo, en todas sus vertientes, en este año aciago. El Villarreal, tras una carambola final, acompañará a los asturianos y al Racing en su periplo por la división de plata.
El Sporting se presentaba en La Rosaleda apelando al milagro más absoluto en una de esas tardes de infarto en la que los transistores echan humo y todos se acuerdan de errores pretéritos, vectores de una enfermedad llamada descenso. Solamente una carambola permitíria la salvación a los de Clemente. La victoria en Málaga sólo tendría éxito si Granada y Getafe hicieran lo propio ante Rayo y Zaragoza respectivamente. Se ha hablado de esto toda la semana. Casi se ha enseñado en los colegios. Todos nos lo sabemos de memoria, como la tabla del 5. Para este encuentro el técnico vasco casi repitió la alineación que perdió ante el Villarreal hace diez días. El único cambio el de Ayoze por Colunga. El canario, a un buen nivel en este tramo final ocupará la banda izquierda. Curiosa la ausencia del ex del Getafe, venido a menos en los últimos partidos pero siempre incisivo y peligroso, más en un encuentro a vida o muerte como este. Alex Menéndez ocuparía el lateral izquierdo. Un puesto que si rinde como hace unos partidos, será suyo la próxima temporada. Enfrente, un Málaga que se jugaba su clasificación para la Champions League y que salió con todo en un ambiente espectacular.
Comenzó el partido con intensidad. Fruto de la misma, Botía cometió una falta al borde del área sobre Eliseu. La ejecutó Cazorla sin consecuencias. Los malacitanos llevaban el peso del partido, buscando un gol que les acercara a su objetivo, mientras los sportinguistas estaban dispuestos a aguantar el chaparrón y a salir a la contra. A punto estuvo Isco en el minuto 8 de llegar a un balón en profundidad, poco después tras otra gran jugada del joven crack, Rondón puso en jaque a la defensa sportinguista; el monólogo andaluz era total.
Al cuarto de hora el Sporting se aproximó por primera vez al área local. Falta botada por Ayoze que Botía cabeceó muy forzado. El Málaga continuaba buscando el gol con un Isco presente en todas las acciones de ataque de su equipo. Eliseu remató con potencia y Juan Pablo sacó una mano providencial. El Sporting aguantaba como podía el ciclón malacitano.
El dominio local pareció atenuarse un poco, mientras el Sporting trataba de estirarse sin éxito. El medio campo gijonés, totalmente ausente, no podía nutrir a los de arriba de balones, con Sangoy de mero espectador. En una falta lateral pudo adelantarse el Málaga. Remate de cabeza de Rondón que se estrelló en el poste izquierdo de Juan Pablo. Fue la oportunidad más clara de los locales, que se iban contagiando del juego visitante y sus combinaciones se iban reduciendo, buscando un fútbol más directo que chocaba con la férrea resistencia gijonesa. A falta de 10 minutos para el descanso, Sangoy intentó el primer disparo a puerta, que se fue muy desviado. Poquísimo bagaje para un equipo que se jugaba la vida.
Isco volvió a erigirse protagonista y un disparo suyo fue desviado por Juan Pablo, Cazorla recibió el rechace y su centro lo remató Demichelis con mucho peligro por encima del larguero. El argentino ganaba todos los duelos por alto. El Sporting, aguerrido y combativo, buscaba ganar la batalla del desgaste y de la efectividad, ya que su número de ocasiones brillaba por su ausencia. Con el tiempo cumplido, Cazorla disparó desde la frontal del área y Juan Pablo despejó a córner con una gran estirada. El saque de esquina se botó sin consecuencias y los jugadores enfilaron el túnel de vestuarios. Con este resultado, el Sporting estaba en Segunda División y los locales, en Champions.
Comenzó la segunda parte con la entrada de Orfila y Colunga por Damián y Ayoze. Buscaba Clemente más presencia arriba y el gol que acercara a su equipo al milagro aunque el panorama era el mismo. Una ocasión clarísima de Joaquín fue el preludio del primer gol malaguista. Corner Botado por Cazorla, salida en falso de Juan Pablo y Rondón, completamente solo cabecea a la red. Gol con sabor a Champions para unos y a azufre, para otros.
El gol local no cambió el escenario y era el Málaga el que continuaba con su dominio ante un Sporting que con su inferioridad manifiesta se mostró incrédulo desde el principio. Mientras tanto el Zaragoza marcaba en Getafe ante un conjunto local con 9 jugadores y salía del descenso, condenando al Rayo. En La Rosaleda, Monreal pudo marcar el segundo gol para su equipo, pero su remate se fue desviado cuando lo tenia todo a favor. Cases entró por Trejo en lo que sería el último cambio del Sporting. Un tímido remate de De Las Cuevas, desoladoramente desaparecido, fue el bagaje gijonés hasta el momento, corría el minuto 65.
Daba la sensación que ambos equipos se conformaban con el resultado. Los locales atacaban por inercia mientras que el Sporting parecía tener suficiente con achicar balones y firmar una derrota digna, algo insultante para su historia y afición, que debido al horario infame no pudo apoyar a su equipo en condiciones, aunque se vió a aproximadamente un centenar de héroes en la grada.
Estaba más cerca el segundo del Málaga que el empate del Sporting. Ruud Van Nistelrooy, en su partido de despedida, tuvo el gol en sus botas pero Juan Pablo abortó la oportunidad del holandés. El partido transcurría sin sobresaltos, con una afición malaguista en éxtasis con la clasificación virtual de su equipo para la Champions. Isco, tan talentoso como díscolo, forzó su expulsión con una estúpida entrada que enturbió su gran partido. Poco le quedaba ya al encuentro, que ponía en su sitio a ambos equipos. A unos mirando a los vetustos templos futbolísticos europeos y al otro obligándolo a la reflexión más absoluta para que su paso por la división de plata sea lo más fugaz posible.
Sergio Pinto
@dikembe