Éibar: Irureta; Bóveda, Albentosa, R. Navas, Yuri; Errasti, Dani; Gilván Gómez, Jota, Morales; y Arruabarrena.
Sporting: Cuéllar(0); Luis Hernández(0), Mandi(0), Bernardo(0), Canella(0); Lora(0), Sergio(0), Nacho Cases(0), Carmona(0); Lekic(0) y Scepovic(0).
Sustituciones: Barrera(sc) por Lekic. Jara(sc) por Luis Hernández. Alberto(sc) por Scepovic.
Goles: 1-0 Gilván Gómez. 2-0 Jota. 3-0 Albentosa.
Árbitro: Daniel Jesús Trujillo Suárez, tinerfeño.
Un error garrafal de Cuéllar y la expulsión de Carmona condenaron a un Sporting que fue un pelele en manos del Eibar. Los armeros se impusieron en un partido que controlaron de principio a fin, desnudando por completo a los rojiblancos, disfrazados de verde legionario, con un planteamiento que no funcionó primero y tras el que no hubo reacción después. El Eibar sigue líder y aventaja al Sporting en cuatro puntos, que se deja el golaverage en Ipúrua, pero cuyas posibilidades siguen intactas tras un partido del que hay que aprender y olvidar cuanto antes.
Volvió a cruzarse el Eibar en el camino del Sporting. Cada temporada en la que los rojiblancos son cabeza de león, se cruza en su camino esta localidad de armeros irreductibles. En los sueños más recurrentes del sportinguismo aparece primero Rodado Rodríguez y después Luis Morán descorchando el champán aquella tarde de junio. En la mañana de hoy la situación era bien distinta, con el equipo vasco en racha, defendiendo liderato y plantándole cara a los gallitos de la categoría. Sandoval apostó por los dos serbios de inicio, aunque sorprendió con la posición de Lekic, casi en la mediapunta, muy alejado del área y por momentos haciendo la función de Alex Barrera, hoy en el banquillo. El Eibar, como buen anfitrión, maniató al Sporting desde el principio, sin dejarle paracticar su juego y con una intensidad acorde con lo que se jugaban los dos equipos en el césped. Con la lección bien aprendida, frenaron el partido cuendo era necesario, a veces con demasiada impunidad, consiguiendo su propósito. Los asturianos en ningún momento se sintieron cómodos, abusando del balón el largo y de la segunda jugada a partir del juego aéreo de Dejan Lekic. Intrascendentes Sergio y Cases, los locales movían el balón con mucho más sentido, acostumbrados a las dimensiones del campo, con Jota Peleteiro y Arruabarrena como principales incordios en un partido que minuto a minuto se teñía más y más de blaugrana, pero en el que las ocasiones brillaban por su ausencia.
Como suele suceder en estos casos, en los que el partido se traba como un dos caballos en la puerta de un convento, son los detalles, a veces nimios, otras, mayúsculos, los que cambian para siempre el devenir de los acontecimientos. Lo que sucedió en Ipurúa fue de los segundos, con un centro pasado en el área del Sporting al que Cuéllar siguió con la mirada como quien ve pasar un reactor en el cielo, dibujando una estela de humo que nubló por completo la mente del guardameta y permitió a Gilván Silva abrir el marcador cuando todos esperábamos el descanso como agua de mayo. El error de Pichu desmontaba el plan de acción del Sporting, que a pesar de ello no cambió de fichas tras el descanso, justo cuando Carmona decidió sacar bandera blanca y de paso los codos, cometiendo una imprudencia que le costó la expulsión y en la jugada siguiente la sentencia de Jota.
Sergio Pinto
@dikembe