07 oct 2014 . Actualizado a las 14:21 h.
-El Real Sporting de Gijón pasa el corte de la pasada semana en Londres en el que se ofrecieron varios clubes y a finales de la presente se espera la decisión definitiva, para bien o para mal, sobre si hacer una ofensiva inminente por el control total de la entidad rojiblanca. Es decir, tener más del 51% del accionariado sportinguista para poder dirigir un eventual nuevo proyecto, sin tener que rendir más explicaciones que en la junta de accionistas anuales al disponer de mayoría unilateral.
En el consejo de administración se situaría posiblemente a personas que resulten de confianza al nuevo propietario, válidas y con prioridad para aficionados sportinguistas que sirvan de verdadero enlace. El inversor se mueve en varios frentes y lógicamente no podría seguir el desarrollo del día a día de Mareo, así como tampoco conoce de primera mano el entorno gijonés.
El principal escollo que ahuyenta el sí definitivo es el conocido por todos, la deuda a corto, medio y largo plazo, con Hacienda como principal acreedor por valor de 17 millones de euros. De los que alrededor de cinco serían a abonar en el presente mes y otros nueve en el siguiente ejercicio. Estos pagos a realizar, sumados a la petición de la familia Fernández por su paquete accionarial eleva el precio de entrada a varios millones de euros, haciendo que todo pase por una entrada que otorgue viabilidad al Sporting sin salir por un coste disparatado para acceder a una SAD cuyo valor contable es 0. Para alcanzar un precio de salida objetivo, será importante la repercusión que pueda tener la manifestación de este fin de semana pidiendo un cambio de propiedad.
En ningún plan de negocios cuadrarían los números para hacer frente a estas deudas y las de la deuda concursal, ascensos a Primera División a un lado, por lo que en forma de aval o de inyección monetaria subiría el precio por el Sporting.
Otro aspecto relevante en materia económica que tampoco resulta nada positivo es el no disponer de activos tangibles, siendo los jugadores un valor demasiado volátil que obligaría a recurrir a los avales externos ya citados para cualquier movimiento. Una de las primeras preguntas fue precisamente para conocer si la ciudad deportiva y el estadio, o en su defecto los bajos de El Molinón, eran propiedad de la entidad.
Y otro golpe de efecto se encuentra en la decisión de la FIFA y UEFA anunciada hace escasos días. Las asociaciones han demostrado su intención de hacer desaparecer de este deporte los fondos de inversión en un plazo máximo de tres años. En principio la decisión sólo afectaría a la compra de porcentajes de jugadores de fútbol, aunque la intención del inversor también pasaría por poder usar El Molinón como escaparate para sus propios jugadores al igual que por ejemplo está haciendo Peter Lim en Mestalla, lógicamente a otra escala. Por consiguiente, se está analizando de qué modo se podría proseguir esta idea.
Precisamente por ello, y por la buena afluencia al estadio, juega a favor de la opción rojiblanca el buen rendimiento de varios canteranos que pasarían a formar la columna vertebral junto a dichos refuerzos externos. De la buena mezcla entre ambos proyectos dependería la estabilidad económica y deportiva del club.
Por otra parte, durante estos días el mismo intermediario, que no es Gelu Rodríguez como se ha comentado en lugares ajenos a esta web, ha sondeado a otros inversores españoles y extranjeros interesados en la situación del Sporting.
@alejandro_vigil
Por otra parte, durante estos días el mismo intermediario, que no es Gelu Rodríguez como se ha comentado en lugares ajenos a esta web, ha sondeado a otros inversores españoles y extranjeros interesados en la situación del Sporting.
@alejandro_vigil
