10 oct 2014 . Actualizado a las 17:24 h.
Después de pasar las que a simple vista parecían las dos jornadas más difíciles de lo que va de liga, el Sporting sigue vivo. Los de Abelardo son el único equipo invicto de la competición y se encuentran dispuestos a seguir con la buena racha. El siguiente paso vuelve a tener que darse en El Molinón, ante el Leganés. El conjunto madrileño es otro de los recién ascendidos y todavía se dispone a cogerle el pulso a la Segunda División; actualmente los madrileños están colocados en la duodécima posición de la tabla, con unos respetables nueve puntos. Eso sí, solo dos por encima del descenso.
Garitano es el hombre que ha devuelto a los pepineros a la élite. Entrenador joven y con ganas de demostrar que sus chicos pueden hacer un buen papel en la Liga Adelante. A pesar de no contar con demasiados nombres, el entrenador vasco ha conseguido unir un grupo fiable que busca hacer de Butarque un fortín, aunque su rendimiento fuera de casa debe de tener la continuidad necesaria para no pasar apuros. En sus filas cuenta con varios futbolistas que han pasado por el balompié asturiano, como es el caso de los ex oviedistas Dani Barrio y Martín Mantovani o los ex rojiblancos Carlos Álvarez y Borja Lázaro. Tiene ya además un bloque bastante definido, y las modificaciones en el once titular quedan supeditadas a sanciones o lesiones principalmente.
Si todo va por los derroteros correctos, el equipo titular que dispondrá Garitano en Gijón será lo más similar al siguiente:
Queco Piña: portero veterano que ha llegado a la titularidad sin demasiada confianza pero que está rindiendo a buen nivel. Fiable en las salidas y listo a la hora de tapar huecos. Hoy por hoy no parece tener rival en la portería pepinera.
Rubén Peña: lateral ofensivo. Ocupa toda la banda y tiene un fondo físico que permite al equipo desahogar por ese lado. Defensivamente es menos dinámico y sufre ante jugadores habilidosos. Fuera de casa se limita más a defender pero siempre es peligroso cuando se incorpora.
Mantovani: el argentino ha vuelto a la titularidad. Fuerte en el uno contra uno, pero con errores graves en la salida de la pelota. Se complica poco la vida y eso para los entrenadores es un plus. Es un peligro en las jugadas a balón parado.
Santamaria: cualidades distintas a las de Mantovani. Rápido al conrte y con una aceptable visión a la hora de jugar. Si no juega concentrado le cogen la espalda con facilidad y lo pasa mal ante delanteros veloces y que se mueven constantemente.
César Soriano: otro de los veteranos. Puede jugar en varias posiciones. Desde el lateral izquierdo aporta experiencia, buena colocación y verticalidad. Sube poco, pero siempre lo hace con sentido. es muy consciente de sus puntos fuertes y los explota a la perfección.
Diamanka: el típico box to box. Ocupa toda la parcela central, y a pesar de no ser excesivamente técnico es un hombre clave. Roba y distribuye en corto, aunque su juego es bastante alocado en ocasiones, y eso parte al equipo en dos.
Eraso: mediocentro organizado. Aporta equilibrio y buen toque. No llega demasiado al área pero es un jugador muy fiable. Toca fácil y se ofrece constantemente. Un seguro en el centro del campo que se hace importantisimo en los partidos de fuera de casa.
Velasco: juega en banda derecha, aunque se asocia en el centro, dejando el carril libre para Peña. Buen desplazamiento en corto y en largo y un último pase más que destacable. Se juega el puesto con Eizmendi.
Álvaro: viene de marcar al Tenerife. Puede ocupar cualquier posición de ataque. Buenas conducciones y juego al primer toque. Su movilidad facilita mucho el juego de los puntas. Se desmarca muy bien al espacio.
Sergio Prendes: canterano de Mareo. Técnico y ágil en los duelos individuales. Domina bien ambas piernas y tiene buen disparo. Quizás le falta ver porteria con mayor facilidad. En El Molinón querrá demostrar el jugador que lleva dentro.
Borja Lázaro: venía para ser tercer delantero y le ha comido la tostada a Carlos Álvarez a base de goles. A pesar de no ser muy alto, utiliza genial al cuerpo. Grandes desmarques a la espalda de los centrales. Letal con espacios.
El Leganés es un equipo bastante regular, con un juego reconocible. Un punta que no es nunca fijo y una línea por detrás con jugadores muy técnicos. No es un conjunto demasiado vertical, pero si acumula mucha gente en campo rival. Eso le dificulta la transición defensiva, y sufre mucho ante rivales con extremos rápidos. Sin el balón son Eraso y Diamanka los que dan equilibrio, pero la descompensación llega cuando este último pierde su sitio.
Rival trampa para un Sporting que quiere ser lider. Los de Abelardo deben imponer su juego ante un contrario que aprieta muy arriba y sabe que no tiene nada que perder.
@EmilioOrdiz

