05 ene 2015 . Actualizado a las 10:46 h.
Notas: Cuéllar 1,5; Lora 1,5, Luis 3, Bernardo 3, Isma 1,5; Cases 1,5, Sergio 2; Carmona 2, Ndi 3, Jony 1,5; Guerrero 1,5. También jugaron Pablo Pérez 1,5, Muñiz 1 y Jara sin calificar.
Lo mejor:
-El golazo de Dani Ndi. Dotará de mayor confianza y tranquilidad al emergente centrocampista africano. Hoy se volvió a mostrar muy sacrificado en defensa, aunque sigue teniendo las asignaturas pendientes del fuera de juego y conectar mejor con sus compañeros.
-Los centrales. Fundamentales en defensa y en ataque, prueba de ello es que estuvieron en el corte de más de una ocasión de peligro, así como fueron los asistentes en el gol de Ndi.
-El balón parado funciona. El gol de la tarde fue producto de un saque de banda realizado por Luis Hernández, pero en dos ocasiones más estuvieron los rojiblancos a un paso de realizar otro tanto a balón parado. Primero fue anulado por una supuesta obstrucción de Bernardo al guardameta, y después Pablo Pérez no fue capaz de empujar el cuero en boca de gol.
Lo peor:
-La desconcentración de la primera media hora. Perdidas de balón absurdas y demasiadas veces sorprendidos por los atacantes locales, por momentos se notaron los dos días más de preparación realizados por el Tenerife.
-Los cambios. De nuevo volvió a jugar el Sporting sin delantero centro puro y el ataque bajó su rendimiento, además de prodigarse más ofensivamente la defensa rival. Quizá Guerrero no estuviese jugando un partido de 10, pero su referencia tanto en el juego ofensivo, como fijando a la defensa rival es muy importante y más cuando el partido iba camino de romperse. Con la salida de Isma López del terreno de juego tampoco se ganó tácticamente nada, más bien al contrario. El navarro no es un lateral izquierdo al uso, pero estaba mentalizado para ello, mientras que con su salida, Muñiz y los cansados Jony y Cases tuvieron que centrar gran parte de sus esfuerzos en controlar a Suso.
-El juego de ataque con balón en juego fue ineficaz. Jony no entró demasiado en juego salvo por jugadas individuales esporádicas, los laterales no doblaron bien, Guerrero no conectó con la línea de atrás, Ndi no repartió juego, mientras Cases y Sergio tampoco se prodigaron demasiado en la creación de juego efectiva. El más insistente fue Carmona, que volvió a sentirse demasiado aislado para el juego combinativo que visualiza.