30 ene 2015 . Actualizado a las 19:15 h.
El Sporting sigue en la pelea. Tras la victoria ante el Numancia, con suficiencia, quedó demostrado que la derrota de hace dos semanas frente al Betis no fue más que un accidente. La premisa clave para lo que queda de temporada es sin duda alguna la regularidad. Y ese mensaje vienen lanzando desde la plantilla en la previa del encuentro de este sábado en el Toralín. El rival, uno de los más complicados para visitar, la Ponferradina. Los chicos de José Manuel Díaz son otro de los aspirantes a jugar playoff, y lo demuestran manteniendo un nivel muy interesante de juego y resultados.
En este momento, el cuadro berciano es sexto y tiene entre ceja y ceja volver a disputar la fase de ascenso. Por eso saben que es necesario sacar buenos resultados en los choques con potenciales rivales. Y no solo eso. Díaz ha tenido la capacidad necesaria para reforzar en este mercado de invierno los puestos más flojos. Las llegadas de Gaztañaga y Melero, procedentes de la Real Sociedad y el Real Madrid Castilla, han permitido a la Ponfe mejorar sus prestaciones para la medular.
A ellos se une el ya consabido peligro que generan futbolistas como Yuri, Acorán o Rubén Sobrino. Otro de los fichajes es el del portero Kepa, quien competirá a partir de ahora con Dinu Moldovan por hacerse con la titularidad. Para el encuentro frente al Sporting solo se ha quedado fuera el canterano merengue, e incluso Gaztañaga puede formar parte del once. Son baja, por otro lado, Samuel Camille, lesionado, y Prieto por decisión técnica, al igual que Cristian. Tampoco estará Pablo Infante. Dejamos lo mejor para el final: la Ponferradina es el único equipo que se mantiene invicto como local. Ese muro intentará derribar el Sporting después de la victoria berciana la pasada jornada en Tenerife.
Para mañana, el once más probable de Díaz puede ser el siguiente:
Dinu Moldovan: portero que funciona por rachas. La llegada de Kepa debería ponerle las pilas. Es muy irregular, pero responde muy bien bajo palos. Grandes reflejos. Eso sí, su juego con los pies deja bastante que desear. Le falta regularidad, aunque en lo que llevamos de temporada no ha tenido un nivel malo. Se espera que dé el salto.
Ramírez: se adapta bien a ambos perfiles, pero suele actuar por la derecha. Es alto y eso le permite dominar bien los balones aéreos, algo no muy habitual en los laterales. Sube bien la banda y tiene un buen golpeo de balón, pero falla a la hora de guardar el sitio. Peca en ocasiones de cierto descontrol que le cuesta caro al equipo.
Alberto Aguilar: un fijo para Díaz. Forma con Alan una pareja muy fiable. Sin ser muy rápido tiene buena capacidad para salir a banda y anticiparse. Da sentido a la salida de la pelota y toma casi siempre la decisión correcta. Bien en el cuerpo a cuerpo pero sufre con delanteros que se mueven mucho. Prácticamente intocable.
Alan Baró: central muy parecido a Aguilar. Algo más veloz y menos corpulento, pero domina muy bien el juego por arriba y es bastante expeditivo. Pierde el sitio con mayor asiduidad pero al mismo tiempo dota al equipo de empuje y capacidad de pelea. Debe calmarse a la hora de circular la pelota. La pareja de centrales es lo más fijo de este equipo.
Carpio: la lesión de Camille le ha desplazado a la izquierda. Es polivalente y un auténtico peligro en ataque. Potente y con llegada. Gran disparo pero también excesivamente vivo en muchas ocasiones. Combina bien y es uno más en la transición ofensiva. En ocasiones ocupa la banda completa. Hay que ver si a pierna cambiada su rendimiento se mantiene.
Andy: uno de los grandes descubrimientos bercianos está temporada, Desde la primera vuelta ha evolucionado para mejor. Aporta facilidad a la hora de jugar y mantiene muy bien el sitio. Es el ancla entre el ataque y la defensa. Le falta pausa pero tiene mucho recorrido. Abarca mucho campo y es el complemento perfecto para Jonathan.
Jonathan Ruiz: es la parte dinámica del doble pivote. Llegada y gran disparo desde media y larga distancia. Mueve la pelota siempre a la zona peligrosa y puede adaptarse para jugar escorado a banda si el equipo lo pide. Atento siempre para presionar aunque por momentos demasiado obsesionado con robar muy arriba.
Acorán: extremo puro. Vertical, rápido y muy técnico. Depende mucho de su estado de forma pero suele ser bastante regular. Domina muy bien las dos piernas, y por tanto se adapta muy bien incluso a jugar por dentro. La movilidad de la segunda línea le permite jugar con mayor libertad y eso le hace aún más importante en el juego del equipo.
Sobrino: a priori va a partir desde la mediapunta. Tiene gol, y capacidad para aparecer al espacio. Muy buen jugador para apostar por el fútbol directo y su presencia en el campo permite a Díaz modificar el esquema a un 4-4-2 en función de las circunstancias del partido. Tiene toda la confianza del entrenador.
Tete: tiene muchas papeletas para ser titular con la ausencia de Pablo Infante. Muy, muy vivo, con u centro de gravedad muy bajo. Tira muy buenos desmarques pero es un futbolistas irregular. Rinde muy bien pegado la banda para aprovechar su velocidad. Es un revulsivo importante para Díaz, puesto que rinde mejor cuando el físico del rival decae.
Berrocal: le ha ganado la partida a Yuri para ser el delantero titular. Más regular en cuanto al juego que el brasileño, aunque con menos gol, Gran juego de espaldas y buena capacidad para fijar a los centrales rivales. Es un incordio dentro del área y parece que ha ganado en confianza. Debe mejorar sus cifras goleadoras pero para el esquema de Díaz es el delantero perfecto.
La esencia del conjunto del Bierzo sigue siendo la misma. Equipo muy reconocible, con capacidad de trabajo y muy buena dinámica a la hora de tratar el balón. Tiende a jugar con dos puntas pero la plantilla con la que cuenta permite a Díaz dosificar el esquema de juego. La polivalencia de Sobrino le permite actuar como mediapunta, mientras que por las bandas apuesta por la velocidad y el dinamismo, ya sea con Acorán, Tete o Infante. El centro del campo suele dar más extensión defensiva que ofensiva, pero las llegada de Gaztañaga debería abrir las posibilidades. El punto más débil son, como en otros equipos, las espaldas de los laterales. Además, Carpio viene jugando a pierna cambiada, y eso le limita a la hora de defender.
Una de las salidas más complicadas para el Sporting, pero el mismo tiempo, un gran destino para la Mareona. Abelardo ha apuntado que tiene el once claro, igual de claro que tiene la afición que es el momento de empujar. La segunda vuelta va a ser clave, empezando por mañana.
@EmilioOrdiz

