06 ene 2016 . Actualizado a las 22:48 h.
El Sporting regaló los tres puntos al Getafe en un partido raro donde los azulones aprovecharon el bajón de los del Pitu, y remontaron el gol de Sanabria con dos tantos en solo un minuto. Abelardo no acertó con los cambios y el equipo acabó desfondado y sin capacidad de reacción. Preocupante de nuevo el discurso del técnico en sala de prensa.
Sporting: Cuéllar (1), Luis (1), Meré (1), Bernardo (0), Isma López (0), Mascarell (1), Cases (0), Halilovic (0), Guerrero (2), Jony (0), Sanabria (1). También jugaron: Lora (s.c), Barrera (s.c) y Carlos Castro (s.c)
LO MEJOR
La primera parte: el Sporting salió al partido como mandaba el guión. Necesitaba los tres puntos y lo demostró pasando por encima de un Getafe que no inquietó a Cuéllar durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Llegada, líneas adelantadas e ideas muy claras en busca de la victoria. La palabra clave es determinación.
Guerrero: fue la sorpresa en el once y dio la razón a Abelardo. Se movió bien entre líneas y formó una sociedad letal con Sanabria. Le faltó el gol para redondear su noche, y acabó sustituido fruto del cansancio. Se llevó la ovación de El Molinón.
LO PEOR
Los cambios: era medianamente normal que el Getafe reaccionara tras el descanso. Pero el que o lo hizo fue Abelardo. No apuntaló el centro del campo cuando el Sporting iba ganando y el equipo acabó reventado en todas las líneas. Barrera o Rachid hubieran sido la clave.
Cambio de cara: el Pitu lo achaca al fútbol, pero lo cierto es que la imagen de un parte y otra es tan diferente que no tiene explicación. La falta de continuidad puede ser otro de los motivos que explican el momento complicado por el que pasa el Sporting.
Los hombres importantes no dieron la cara: Ni Halilovic, ni Cases, ni Bernardo estuvieron a la altura, sobre todo en la segunda mitad. Es cierto que Sanabria marcó, pero pudo dar mucho más. Cuando lo hombres importantes bajan el nivel, el equipo lo nota.
Falta de equilibrio: el once que puso Abelardo fue todo lo ofensivo posible, pero eso no oculta que el Sporting necesita equilibrio. ¿La solución? El míster sabrá. Eso sí, si para salvarse hay que renunciar a uno de los 'jugones' (los cuatro de arriba) debería hacerse ya.
Discurso victimista: el mensaje negativo está calando, y es un grave problema. Otra vez Abelardo recurrió a la parte negativa en sala de prensa en lugar de apelar al orgullo para sacar la situación adelante. Y lo que es peor, el 'es lo que hay' parece estar calando también en la plantilla.
@EmilioOrdiz
