Comunicado:
El pasado 5 de febrero el Real Sporting de Gijón SAD recibió burofax de esta asociación en el que se solicitaban una serie de aclaraciones sobre cuestiones no aclaradas convenientemente en la Junta de accionistas celebrada el 14 de enero. Superado ampliamente el plazo legal para responder sin haber recibido comunicación alguna, la junta directiva de esta asociación entiende adecuado realizar las siguientes consideraciones al respecto.
Esta falta de respuesta supone a nuestro juicio la confirmación de que el Consejo de Administración del Real Sporting asume la grave incoherencia, escasez y falta de rigor en las explicaciones ofrecidas en la Juntasobre los puntos incluidos en nuestro escrito ?que incorporamos a este como anexo 1? y que ni tan siquiera se han tomado la molestia de defender.
Queremos expresar nuestro malestar por las promesas incumplidas por parte de Javier Fernández,vicepresidente de la entidad y supuesto adalid de los cambios en la gestión y de una mayor transparencia.Prueba de ello son sus palabras en la Junta sobre uno de los documentos solicitados ?nos pides la comparativa y es cierto que se ha hecho y que no se ha entregado. Es un error nuestro y no sé si a la salida o el lunes mismo te lo enviaremos. Si no lo pondremos en la página web seguramente?. Cincuenta días después de dichas afirmaciones, y a pesar de habérselo recordado en el escrito del pasado 5 de febrero, siguen sin aportar el documento por ninguna de las vías indicadas. Este modus operandi, consistente en quedar bien delante de las cámaras y los micrófonos, es el mismo utilizado por el antiguo director general que de la misma forma prometía el envío de este documento que finalmente nunca llegaba.
Esta dejadez contrasta con la ?innecesaria? molestia que, según se desprende de las palabras del vicepresidente, se han tomado para realizar dos presupuestos: uno con los parámetros de la Liga y otro que entregan a los accionistas aplicando distintos criterios a las mismas partidas, lo que denota una grave falta de respeto al accionista producto de su obsesión por ocultar el gasto real en personal deportivo y no deportivo, entre otras cuestiones.