17 abr 2016 . Actualizado a las 12:57 h.
Derrota dolorosa del Sportingen casa ante unCelta que fue superior en todo momento. Poco se les puede reprochar a los de Abelardo. Su fútbol no les dio para igualar en juego y en ocasiones a un rival con las ideas muy claras. El margen de error ya es mínimo, y creer en la salvación pasa por ganar en Las Palmas. La falta de mordiente y las líneas desajustadas hicieron que el castigo vigués no tuviera remedio.
Sporting: Cuéllar (1), Vranjes (1), Meré (2), Luis Hernández (1), Isma López (3), Sergio (2), Nacho Cases (1), Carmona (0), Pablo Pérez (2), Jony (1), Sanabria (0). También jugaron: Halilovic (0), Carlos Castro (s.c) y Ndi (s.c)
LO MEJOR:
Los rivales tampoco ganaron: mal de muchos, consuelo de tontos. Es lo único positivo de un fin de semana nefasto en cuanto al resultado del Sporting. El margen con la salvación es el mismo, y teniendo en cuenta que la próxima jornada Granada y Getafe tienen partidos complicadísimos ante Atleti y Real Madrid, puede darse el hecho de que el Sporting dé el salto. Eso sí, poco valen las cuentas si no se gana en Las Palmas.
Isma López, Sergio y Pablo Pérez: tres nombres por encima del resto, que fueron los mejores de un equipo bastante plano. Ahora mismo, junto con Jorge Meré, son los únicos que tienen el puesto casi asegurado.
LO PEOR:
Nula presencia ofensiva: ni una pelota exigente para Rubén Blanco, Ningún atacante rojiblanco tuvo su día y esta temporada ha quedado claro que con empuje no se ganan los partidos. El equipo tiene poco gol, cierto, pero si ese bien escaso desparece, ocurre lo que pasó ante el Celta.
Se esperaba más: apretar al rival desde el inicio hacerle ver loque uno se juega, ser incisivos. Nada de eso se cumplió. Poco empuje en el principio del partido para marcar territorio, y a partir de ahí el Celta se fue haciendo con el encuentro. Y claro, en el intercambio de golpes el Sporting fue siempre inferior.
Faltó un pivote: dejando claro que aquí solo Abelardo es el entrenador, dio la sensación de que con el mismo esquema que frente al Atleti, el equipo hubiera sufrido menos. Orellana jugó en todo momento en la espalda de los dos mediocentros, y por ahí llegó el rompedero de cabeza del Sporting. Con Mascarell o Rachid en el campo y Sergio dos pasos más atrás, esa fuga se podría haber tapado.
No se puede ceder más: seis partidos. Con cinco victorias la salvación estaría más que asegurada (permitiendo la obvia derrota en el Camp Nou, que entra dentro de los planes). Empezando por Las Palmas, el Sporting necesita ganar todo para llegar a la última jornada con opciones reales.
@EmilioOrdiz
