13 may 2016 . Actualizado a las 11:10 h.
-La patronal española ha estudiado diversas formas de cambiar el formato copero de modo que gane espectacularidad y seguimiento.La primera de ellas sería la de que semifinales y final se jueguen al estilo "Final Four" en la misma sede. Es decir, las semifinales se jugarían durante la semana, dejando la gran final para el fin de semana.
Dos aspectos que generan problemas son el hecho de que una ciudad, seguramente un mismo estadio, deba albergar tres encuentros de primer nivel en tan poco tiempo. Así como dar cobertura turística a cuatro aficiones, ya que la primera intención pasa por hacerlo en un estadio neutral para evitar que alguno de ellos se puede beneficiar del factor local.
Sin olvidar el hecho de tener que reservar una semana para tal evento, en un calendario cada vez más saturado.
Por otra parte, también se ha comentado la posibilidad de jugarse todas o varias rondas a un solo partido. En este punto las discrepancias son en función de quién debe acoger ese encuentro o si se hace por sorteo puro, puesto que se perderían muchas taquillas, posibilidades de patrocinio y encuentros televisados, aspecto que preocupa especialmente a los clubes de Segunda B, que hacen su agosto con esta competición y prefieren asegurarse una buena entrada, antes de llegar hasta cuartos de final jugando contra rivales de menos nombre.
Para este caso la idea giraría en un reparto de los derechos de televisión que contente más a todas las partes. Es decir, las televisiones deberán pagar más por comprar menos encuentros. Bien es cierto que las audiencias, taquillas y seguimiento podrían elevarse si los clubes optan por hacer menos rotaciones.
Las conversaciones aún se encuentran en primera fase de estudio, aunque hay intención parte de los clubes de realizar ciertos cambios. No obstante, la nula relación entre La Liga y la RFEF, organismo que controla la Copa del Rey, dificulta cualquier movimiento salvo "don dinero" toque primero a la puerta.
