23 jul 2016 . Actualizado a las 19:52 h.
Nota de prensa: Nueva mañana de exigente trabajo físico. En este caso en las cercanías de la misma Escuela de Fútbol de Mareo, desde donde salieron los jugadores rojiblancos en dirección hacia La Camocha y desde ahí, a las muy empinadas rampas que llevan hacia el Picu del Sol, uno de los más privilegiados miradores de Gijón. En lo meteorológico, además, el día hizo honor a su nombre.
Se trató de un test de mucha dureza, en el que se subió a la carrera, a diferencia de en Pajares, donde se ascendió al paso para luego, ya en la cima, realizar carrera continua.
Mario Cotelo, el delegado del equipo, y Diego Lobelle, el masajista, volvieron a hacer de liebre.
En total, 10 kilómetros. Los cinco de ascenso, muy duros.
Mario Cotelo, el delegado del equipo, y Diego Lobelle, el masajista, volvieron a hacer de liebre.
En total, 10 kilómetros. Los cinco de ascenso, muy duros.
Forma parte del trabajo de pretemporada, en el que, tal como explicó el preparador físico Gerardo Ruiz, se trata de sacar a los futbolistas de la rutina.