
Nota de prensa:
Tercer día de pretemporada para el Sporting, que llevó esta mañana al equipo sportinguista a la estación de esquí de Valgrande-Pajares, cuyas rampas pusieron a prueba las piernas de los jugadores.
Ascendieron a paso, hasta alcanzar los 1.800 metros de altitud y, una vez arriba, realizaron carrera continua durante media hora.
Hacía frío y hasta incluso tocó convivir con la niebla en la parte final de la prueba. Los jugadores no se quitaron el chubasquero.
Fue un entrenamiento de fondo que tuvo su colofón matinal con el descenso, cuando los cuádriceps se tensaron a medida que se bajaba camino del autocar, donde les esperaba el premio que en estos casos supone el agua y la fruta.
Unas duras pendientes que hicieron que la jornada fuera especialmente exigente.
En el capítulo de incidencias, Carlos Castro retorció un tobillo, motivo por el que no completó la sesión y bajó de la cumbre preventivamente en coche.
También preventivamente, Cuéllar se había quedado en Mareo. El emeritense sufre una pequeña sobrecarga muscular y realizó trabajo específico en el gimnasio.
Tampoco integró la expedición Dani Ndi. El camerunés prosigue con la recuperación de la rodilla operada. Tras la terapia de fortalecimiento, se prepara para comenzar a correr en los próximos días.
Romper la monotonía de la pretemporada
La intención de realizar esta salida a Pajares, como la de pasado mañana al ?Picu San Martín?, es para romper la monotonía que el trabajo físico puede llegar a tener en una pretemporada, especialmente cuando se trata de cargar baterías.