El alicantino reconoce que está más cómodo como mediocentro
26 ago 2016 . Actualizado a las 17:47 h.La convincente victoria en el estreno liguero ante el Athletic dejó notables sensaciones en la afición. Era el debut de un equipo remodelado, prácticamente, de inicio a fin y la puesta en escena de varios de los fichajes. Moi Gómez, una de las grandes impresiones de la pretemporada, debutó como volante izquierdo, puesto que conoce a la perfección del Villareal. Cuajó una actuación convincente. El alicantino participó de forma activa en la jugada del segundo gol, acción que sería determinante para cerrar el partido, y dejó muestras de su enorme calidad. Su buen hacer evidencia que se trata de un futbolista polivalente, pero la banda, aunque es el espacio dónde ha jugado más minutos en su breve carrera deportiva, no es su hábitat natural: Gómez disfruta, y destaca más, como centrocampista. En su comparecencia, previa al partido del domingo, reiteraba sus deseo: «Me gusta jugar en el centro, pero me adaptaré a la posición en la que me ubique el entrenador».
Desde que salió de la cantera groguet -la categoría ingerior del Villareal es el club Groguet-, Moi Gómez siempre ha destacado por su movilidad, técnica y calidad. No es el más veloz. Pero en el Villareal solía desempeñar un rol de falso extremo. En su debut en La Liga también ocupó la banda izquierda, con libertad para desplazarse a la derecha y de forma progresiva llegó a hacerse un hueco titular. Con la llegada de Marcelino García Toral, fue casi siempre jugador de banda. En la campaña 2014-2015 anotó cuatro goles en treinta y un partidos, aunque paulatinamente fue perdiendo fuelle hasta salir cedido al Getafe.
Etapa en Getafe
En Madrid, Gómez vivió dos fases antagónicas, primero como extremo de suplente habitual y después como titular de interior. En los últimos encuentros de La Liga, con el equipo muy tocado y en claro declive, se reencontró con un gran nivel en posiciones mucho más centradas. Esnáider decidió situarle como organizador adelantado o interior.
Pretemporada en Gijón
El canterano groguet llegó a Gijón para jugar como extremo, pero las lesiones obligaron a Abelardo a modificar su libreto. Las ausencias de Rachid, primero en los Juegos Olímpicos y, después, lesionado, Sergio Álvarez y Pedro Díaz reubicaron a Moi Gómez como medio. El alicantino brilló con luz propia en Lejona, y en el Villa de Gijón exhibiendo condiciones de centrocampista, con un grato manejo del balón. Pero el regreso de Sergio, y la falta de efectivos en banda, parece haberle condenado a regresar al extremo. Gómez ya ha dejado claro que está al servicio del equipo, pero que su hábitat es otro.