Al Sporting se le da bien la casa del Deportivo. Ya en 2008, con Manolo Preciado en el banquillo, se confirmó ganando 0-3 con goles de Barral, Carmelo y Diego Castro
28 sep 2016 . Actualizado a las 11:29 h.Tres derrotas consecutivas suma el Sporting, y le llega el turno de visitar Riazor. En una semana los de Abelardo han visto cómo tanto el Atlético de Madrid como el Barcelona se paseaban sin que el cuadro astur pudiera ni siquiera plantar batalla. Algo diferente fue lo de Vigo, donde un punto se esfumó en los instantes finales. Ahora, el equipo vuelve a Galicia, concretamente a un estadio que en los últimos años ha sido propicio para la reacción.
Hay que remontarse al año 2008 para ver el inicio de ese idilio. Con Manolo Preciado al mando, aquel Sporting había aparecido en la liga de las estrellas pagando la novatada. Cinco jornadas, cero puntos. Pero las tornas cambiaron. Mallorca, Osasuna y el propio Deportivo fueron testigos de una reacción casi inolvidable.
Aquel mes de octubre, Barral, Carmelo y Diego Castro cerraron una victoria tremenda arropados por casi 5.000 aficionados en las gradas. Esa fue la confirmación de un proyecto que comenzaba a ver la luz. Temporadas más tarde, el de Astillero prácticamente salvaba el puesto con un empate in extremis, de nuevo gracias a Diego Castro. Y así hasta hoy, hasta un regreso a la tierra varias veces conquistada.
El año pasado Sanabria se destapó
No hay que irse muy lejos para revivir la última victoria del Sporting en Riazor. Fueron los primeros tres puntos del regreso. Las sensaciones habían sido muy buenas tanto ante Real Madrid como Valencia en casa y se había sumado un punto en Anoeta. Y en Coruña hubo un nombre por encima de todos: Tonny Sanabria.
El paraguayo, que acabaría siendo el máximo goleador del Sporting, hizo un doblete que unido al gol de Alex Menéndez dio el triunfo a los del Pitu a pesar de que el Deportivo fue capaz de igualar un 0-2.
El Deportivo de Garitano llega herido
Los caminos de Sporting y Deportivo además vienen siendo parecidos en los últimos años. Tanto que se han encontrado en Segunda. Fue hace tres temporadas, y ahí sí, se llevaron los puntos los chicos entonces entrenados por Fernando Vázquez. Fue Toché quien en la última jugada del partido marcó el tanto decisivo para empatar el encuentro en un choque el Sporting de Sandoval había tenido controlado.
Eso es lo que quiere repetir Gaizka Garitano este fin de semana. Los gallegos no conocen la victoria en Riazor y el Leganés ya sabe lo que es tomar un estadio en el que las dudas han ido aflorando. Veremos si el romance del Sporting con Riazor es capaz de mantenerse para volver a ver las cosas con buen color.