Abelardo prepara una mini revolución para recibir al Sevilla

Andrés Menéndez GIJÓN

SPORTING 1905

CESAR QUIAN

El técnico asturiano baraja cambiar el sistema y realizar hasta cinco modificaciones respecto al último partido

26 oct 2016 . Actualizado a las 21:30 h.

Pese a sus declaraciones al finalizar el encuentro en sala de prensa después del empate ante el Granada, Abelardo no está contento con el rendimiento ofensivo del equipo. El entrenador gijonés baraja modificar hasta cinco piezas del puzzle con el objetivo de ganar después de seis partidos sumando tan solo un punto. El Sporting no gana en LaLiga desde el once de septiembre, (2-1) en El Molinón ante el Leganés, y no acaba de recuperar las sensaciones de las tres primeras jornadas de competición. Ni parece estar cerca.

En Los Cármenes, con la baja obligada de Amorebieta por cartulinas y la lesión de Babín, Abelardo utilizó un 4-4-2 con Cuéllar, Lora, Juan, Meré, Lillo; Sergio, Rachid, Moi, Burgui; Cop y Castro. El técnico asturiano todavía no tiene claro el once, pero está convencido de hacer una mini revolución, e incluso es muy probable volver al 4-2-3-1 de los primeros partidos. En defensa pese a la convincente actuación del debutante Juan Rodríguez, que sigue entrenando con el primer equipo, regresará Amorebieta, y además es posible que Lillo recupere su sitio como lateral derecho con Isma por la izquierda. Burgui, que no termina de explotar, tiene posibilidades de ser uno de los cambios aunque la falta de competencia en los costados es un elemento que juega a su favor.

Cases apunta al once

En la medular Cases regresará al equipo por Rachid, uno de los cambios en Granada. Además Abelardo está muy pendiente de la enfermería para concretar el alcance de las molestias de Víctor. El mediapunta se retiró por precaución después de notar un pinchazo en el aductor de su pierna derechaOtro cambio podría producirse en el frente de ataque con el cambio de sistema y Castro, autor del único gol en los últimos dos partidos, regresaría al banquillo con la entrada de un hombre más para el centro del campo.