Sus tres delanteros acumulan juntos 28 goles, más que la mayoría de plantillas en general
11 nov 2016 . Actualizado a las 14:50 h.La temporada no será perfecta si el filial no asciende a Segunda B, pero si corrigen sus problemas fuera de casa, donde han tenido problemas para vencer en tres jornadas, una de ellas después de pasar de un 0-2 a favor a un 4-2 final en Langreo frente a un rival directo, tendrán muchas papeletas para que nada se tuerza en su camino.
Hasta ahora acumulan 47 goles a favor y 9 en contra pasadas 13 jornadas de competición liguera, lo que tiene un gran mérito colectivo. Aunque a falta de "BBC" o "MSN", José Alberto tiene en sus filas la "CRP" formada por Claudio (12 goles), Rubén (8 goles) y Pablo Fernández (8 goles). Los tres pelean por el pichichi de la categoría, algo que no deja de ser sorprendente cuando se deben repartir minutos entre ellos tres al ser delanteros centro. Aunque quizá lo más curioso sea que es norma habitual ver cómo se intentan regalar goles en bandeja mutuamente cada jornada, por mucho que a nivel individual estén a la lucha por el galardón a goleador del año.
Entre ellos está el comentado Pablo Fernández, hombre avalado por Abelardo Fernández, no en vano ha sido titular en el Trofeo Villa de Gijón junto a Duje Cop y el pasado miércoles en Avilés volvió a jugar contra el Alavés. El de Candás continúa su proceso de adaptación al rol de delantero centro de referencia gracias a sus más de 190 centímetros de altura, un perfil de atacante que siempre ha gustado mucho al entrenador asturiano. Pablo fue formado como extremo y sigue intentando aprender conceptos para el anteriormente citado puesto especifico que los entrenadores esperan que sepa cubrir. A falta de constancia en su juego, el jugador de 20 años, que ya lleva un par de temporadas en el segundo equipo, ha mostrado capacidad técnica y goleadora para confiar en que pueda despuntar.
No obstante, Rubén y Claudio siguen peleando por el sueño que les trajo a Gijón procedentes del Toledo y Langreo respectivamente. Sin ir más lejos, en Avilés tuvieron un buen ejemplo en Manu Barreiro, que desde 2012 hasta hoy ha pasado por todas las categorías del fútbol español desde Tercera División hasta LaLiga gracias al ascenso del Alavés con 30 años. En ocasiones este deporte resulta imprevisible y siempre hay que estar preparado para aprovechar tu oportunidad, como también lo hizo Juan Rodríguez, aunque en su caso llegó a Mareo como cuarto central con la consiguiente gran posibilidad de tener que debutar tarde o temprano si no reducía su rendimiento.