¡Eureka!

Artículo de opinión

Sporting
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Gijón

Cuando Abelardo estaba quemando sus últimas naves, parece que el milagro que todos esperábamos desde hacía jornadas ha iluminado Mareo. La táctica de jugar con cinco defensas que tan buen resultado dio en el Bernabéu volvió a ponerse en práctica, esta vez en el verde gijonés. Si bien es cierto que el rival, sin desmerecerlo, era de un nivel inferior al de los blancos.

No por ello hay que restarle mérito a un equipo que, durante los noventa minutos fue superior a los rojillos, reflejándose tal en el marcador final de tres tantos a uno. Las arrancadas de los que hacían las veces de carrileros en El Templo, levantaban a una grada que había perdido, en parte, la esperanza tras los últimos resultados. Douglas, tan criticado a su llegada, dio un auténtico recital de juego y velocidad, poniendo la guinda con su gol, que supondría el 2-0.

Mención especial merece ese chico mallorquín que, con dos auténticos golazos, devolvió al Molinón el olor a tarde de fútbol que tan atrás había quedado. Un soberbio remate con la testa y una espectacular vaselina, asistido por Isma López, todo hay que decirlo, levantaron a una grada que coreó su nombre tras tan espléndida actuación. Hablamos, como no puede ser de otra forma, de Carlos Carmona. Jugador que no pasaba por su mejor momento debido a la falta de minutos y que, tras semejante encuentro, seguro estoy de que empezará a contar más para Abelardo.

Volvió el mejor Sporting, el de juego y goles, y queremos que se mantenga lo que resta de temporada. Nos lo merecemos. Hemos encontrado el camino, la formación que se adapta a nuestras necesidades. Esperamos aprovecharla y volver a hacer del Municipal un fortín en el que sacar puntos era misión casi imposible.

¡Eureka!