El motivo por el que Osasuna reapareció tras el 3-0 del Sporting

Redacción GIJÓN

SPORTING 1905

Abelardo
Alberto Morante

Osasuna aprovechó la situación para meter el miedo en el cuerpo

05 dic 2016 . Actualizado a las 12:20 h.

Los asturianos acabaron mirando el reloj, tal como se puede ver a Abelardo Fernández en la imagen de portada. Todo era color de rosa, como los cuentos de hadas; o verde esperanza, el Real Sporting de Gijón estrenaba sistema de juego en El Molinón y por primera vez todo apuntaba a que se dejaría la portería a cero sin problemas, incluso podría llegar a golear con el 3-0 en el marcador. Así hasta que a unos quince minutos para el final, los rojiblancos pasan a jugar con dos delanteros sobre el campo con la entrada de Borja Viguera y Carlos Castro, con la consiguiente perdida de solidez defensiva en las líneas de juego.

Osasuna no disparó a puerta hasta ese momento en todo el encuentro. Primero fue Oriol Riera con un disparo sin gran oposición, aunque por encima del larguero él que avisaba; pero sería Flaño quien anotó el tanto visitante en su primer tiro a portería en el minuto 85 a pase de Berenguer; dos minutos después era Sergio León el que hacía trabajar a Pichu Cuéllar y en el 91, de nuevo Berenguer, era quién helaba El Molinón a los más de 25.000 sportinguistas con un remate a romper contra el larguero que revivió viejos traumas.

Por contra y pese a los posiciones avanzadas visitantes, los rojiblancos sólo tuvieron una ocasión de gol en el minuto 92, en la que el punta asturiano no estuvo atinado en la definición.