Se ha convertido en tema de actualidad en el país
07 dic 2016 . Actualizado a las 21:11 h.La política vuelve a influir por desgracia en el deporte rey mundial. La decisión de la RFEF de jugar precisamente en El Molinón contra Israel ha dejado perplejos a sus habitantes, puesto que desde el Ayuntamiento local, tres partidos políticos aprobaron un boicot a su país dentro de la campaña propalestino BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones).
Más allá del boicot de la ciudad, que se considera como una anécdota en Israel y que en poco les influye a decir verdad, se muestran más preocupados por la presión no deportiva a la que se pueden ver sometidos sus jugadores, que semanas atrás ya se vieron en el punto de mira del grupo terrorista Estado Islámico en su viaje a Albania, en un plan para atentar durante su encuentro y que finalmente fue desbaratado.
En 2015 se aprobó una declaración antiisraelí propuesta por el PSOE, Xixón Sí Puede e IU. Mientras la alcaldesa, Carmen Moriyón, que no tiene mayoría, se abstuvo en la votación y siempre ha declarado que bajo su mandato no se excluirá a nadie pese a dicha votación.