El club convocará una junta ordinaria y extraordinaria en los próximos días
12 dic 2016 . Actualizado a las 20:45 h.Problemas ajenos al Real Sporting de Gijón, concretamente de su auditor, han provocado el aplazamiento para el 17 de enero de una junta de accionistas que en principio estaba prevista para el tradicional mes de diciembre. Por consiguiente, en los próximos días se harán públicas las cuentas rojiblancas del pasado ejercicio con beneficios, así como las presupuestadas para el vigente.
El presidente, Javier Fernández, a su vez máximo accionista, presidirá la sala con las acciones de su familia sumadas a las de los De Caldas, que tras haber perdido la batalla judicial inicial, parecen haber cedido la cuchara a la espera de que la entidad sea vendida en los próximos años con notables beneficios y su consiguiente reparto proporcional. De modo que todos los puntos del día serán aprobados y la junta saldrá adelante en primera convocatoria.
A la citada junta ordinaria se sumará la extraordinaria en la que llegarán, aparentemente, los puntos del día más mediaticos, entre los que se incluye un cambio de estatutos para que Javier Fernández pueda percibir un salario al ejercer las funciones de director general desde la presidencia, además de una serie de medidas para que determinados consejeros con dedicación exclusiva puedan disponer de un sueldo profesional si así lo decide el consejo de administración.
Durante los últimos meses se barajó la posibilidad de sondear en la cita la venta del nombre comercial de El Molinón, que quedaría como apellido, pero la negativa en rotundo de los políticos parece haber enfriado las intenciones, ya que no se podría hacer sin el consentimiento del Ayuntamiento. Si bien cierto que la aprobación del permiso sí quedaría otorgada en tal caso a nivel de la entidad deportiva para futuros.