Genialidad táctica o imprudencia

Andrés Menéndez GIJÓN

SPORTING 1905

flores
Chema Moya

El domingo pudimos ver un Espanyol con cuatro delanteros natos durante más de sesenta minutos

13 dic 2016 . Actualizado a las 12:42 h.

Quique Sánchez Flores, entrenador del Espanyol, utilizó este domingo una táctica innovadora, arriesgada y controvertida. En un principio parecía excesivamente desequilibrada, - en la crónica apunté que era un error claro-, pero si atendemos de una forma un poco más amplia al efecto puede parecer un acierto. El Sporting salió con un dibujo defensivo 5-4-1, y aunque compitió de forma loable, es uno de los equipos que menos remate a puerta de LaLiga. Además el equipo rojiblanco es el segundo equipo menos goleador a domicilio de la competición con seis tantos, empatado con el Leganés, y solo superado por el Villareal (el próximo equipo en visitar Gijón). El entrenador catalán llegó a mezclar cuatro delanteros natos: Vázquez, Moreno, Caicedo y Baptistao durante más de una hora de encuentro.

Lo que podía parecer una temeridad al final no fue para tanto. El Espanyol no se rompió en dos, a pesar de que la formación era propicia para ello, y cuando el equipo local consiguió ponerse por delante en el marcador Sánchez Flores modificó el esquema con un nuevo medio por un delantero. Esta puesta en escena del entrenador catalán refleja la poca preocupación que tienen los rivales en los ataques del Sporting y que el entrenador local conoce perfectamente la inercia negativa del equipo asturiano fuera de casa, ¿genialidad táctica o temeridad?