Setién, el amigo de Preciado que pudo entrenar al Sporting

@alejandro_vigil GIJÓN

SPORTING 1905

setien
Elvira Urquijo A.

Era el hombre elegido si Abelardo no superaba su interinidad

31 dic 2016 . Actualizado a las 10:11 h.

El fútbol siempre goza de curiosas intrahistorias y esta es sin duda una de ellas. A finales de la temporada 2013/14, José Ramón Sandoval era cesado al frente del Real Sporting de Gijón pese a mantener al club en puestos de Playoffs y su sustituido no fue otro que Abelardo Fernández, aunque llegando al banquillo de forma temporal hasta final de temporada.

Lo cierto es que esa decisión no era respaldada por el 100% de los hombres con voto en la misma, pero a esas altura de temporada, con los problemas económicos de la entidad, sus años en el filial y el nombre generado por el ex jugador entre los aficionados sportinguistas fue suficiente para darle la alternativa frente a las propuestas externas puestas sobre la mesa. El asturiano ganó 3 partidos, empató 2 y perdió 2, precisamente los dos partidos de los Playoffs por el ascenso contra Las Palmas, que no encajó ningún gol en ambos partidos.

Pocas hora después de la derrota final en El Molinón, la directiva anunciaba una decisión tomada días antes de la clasificación para la post temporada, que no era otra que la de prolongar hasta el 30 de Junio de 2016 la estancia del Pitu en su banquillo y dejaba aparcado el proyecto liderado por Quique Setién, que contaba con fuertes apoyos dentro del club y siempre ha mostrado una gran admiración por todo lo relacionado con la entidad, sin olvidar el aspecto sentimental, pues fue el gran valedor de Manolo Preciado en el Racing de Santander y podía llegar a Mareo para cerrar el círculo.

Curiosamente, Setién, que también había sido tanteado por el recién descendido Betis, siguió una temporada más en el Lugo y fue quien abriría las puertas del cielo a última hora gracias a mantener la intensidad de su equipo en la jornada 42 frente al Girona, rival directo sportinguista. Las siguientes fueron sus últimas palabras en Gijón:

«Cuando peor lo estaba pasando el Sporting, su gente se levantó para apoyarles y meterles en el partido, eso vale mucho. El Molinón es un plus importante». Poco tiempo antes había visitado el estadio gijonés, pero no con el escudo de Las Palmas, sino para ver el Sporting B-Racing de Santander junto a varios veteranos rojiblancos cuando todavía se encontraba en la búsqueda de equipo..