Sporting y Las Palmas ascendieron el mismo curso pero sus caminos son bien distintos
04 ene 2017 . Actualizado a las 10:30 h.Sporting y Las Palmas. Dos equipos de cantera, con dos ciudades de gran tradición futbolística, dos históricos. Ambos clubs comparten muchas cosas: en especial el pasado ascenso en 2015. Aquella temporada el Sporting subió de forma directa con un equipo plagado de jugadores de la casa y bajo la batuta de Abelardo. Por su parte el equipo isleño sufrió hasta el último suspiro, con un gol sobre la bocina de Araujo en la vuelta de la última eliminatoria de play offs, para regresar a la élite. Desde ese preciso momento cualquier comparación es absurda.
Las Palmas brilla en la máxima competición nacional con un fútbol sin complejos, vistoso, eléctrico. Con un estilo propio. El equipo canario sufrió de lo lindo en su regreso a LaLiga pero Miguel Ángel Ramírez, presidente del club, decidió prescindir de Paco Herrera. En su lugar llegaría Quique Setién, tantas veces relacionado con el Sporting, para recuperar las bases.
El equipo canario modificó el entrenador pero no el estilo. Coherencia. Setién, que había dejado huella en el Lugo, recuperó la mejor versión de Viera, como actor principal, y agrupó a todos los talentos de la casa que jugaban bajo el mismo pretexto: el balón como recurso y no como excusa. En ese contexto Roque Mesa, que antes vagaba por el costado, y Vicente Gómez o Tana eran todavía mejores jugadores. Las Palmas terminó undécimo, lejos(mucho) del descenso, con la admiración de todo el país.
El Sporting también cumplió objetivo. Los Guajes lograron la permanencia, de forma más agónica y más emotiva, pero cerraron un ciclo. Las Palmas, lejos de poner punto y final a semejante hito, ratificó su apuesta por el fútbol como método para ganar. Setién frenó la salida de Viera, Mesa y la dirección deportiva convenció a Boateng, estrella venida a menos, de firmar por su proyecto. En Gijón todo sería radicalmente distinto: Jony, Luis H y Bernardo ( tres de los pilares del equipo) hacían las maletas. La directiva trató de renovarlos, pero el problema era el pasado. El trío de ases había llegado a su último año de contrato sin renovar... por la incertidumbre del futuro.
Este curso, el segundo desde el ascenso, Sporting y Las Palmas solo se parecen en el pasado. El equipo asturiano, después de trece incorporaciones, y una continúa búsqueda de estilo, con constantes cambios de sistemas y jugadores, sobrevive en el caos, y en descenso. Los canarios disfrutan, y hacen disfrutar, con el trabajo coherente de los últimos años. Vidas paralelas y vidas cruzadas.