El Sporting cae derrotado en un encuentro con intensidad, orden y buen fútbol
18 feb 2017 . Actualizado a las 19:40 h.Intensidad y orden. Y fútbol. El Sporting nació despierto, que no es poco, en El Molinón ante el Atlético de Madrid. Joan Francesc volvió a modificar su libreto, con el mismo dibujo, introduciendo dos novedades respecto al once de Butarque: Burgui y Douglas salían directos a la titularidad en la línea de tres atacantes. El Sporting es otro; tiene ambición, confía en sus posibilidades y empieza a competir de verdad, sin miedo. Pero la efectividad de Gameiro, con una auténtica exhibición de velocidad y determinación, rompió el encuentro (1-4).
El fichaje de Vesga, alejado de los focos mediáticos (y del ruido), aporta mucho al sistema. El centrocampista vasco es un jugador de mucho nivel, tiene recorrido, maneja el juego posicional y escoge siempre la mejor opción. Es oxígeno. También han ganado en confianza Meré y Amorebieta. El tándem central, un auténtico caos con Abelardo, está encontrando estabilidad y empiezan a rendir de forma muy solvente.
El Sporting es ahora un equipo alegre, intenso, y ofensivo. Lacina Traoré, muy activo desde el inicio, gozó de la mejor ocasión del primer tiempo. El Sporting maneja el fútbol directo, con el delantero africano como referencia ofensiva, y también un guión más complejo, y estructurado, con Vesga coordinando el juego desde la posición de cinco y desplazando, siempre de forma coherente, el juego tanto a Douglas como a Burgui.
Pero al salir del descanso, justo en el acto de reanudar el juego, el Atlético aprovechó la fragilidad defensiva rojiblanca. Ferreira Carrasco, el más listo de la clase, aprovechó el periodo de entreguerras, ese que está entre la paz y contienda, para hacer gol en la primera jugada del segundo tiempo. El belga venció a Lillo, con una facilidad imponente, y sacó un golpeo mordido que no pudo atajar Cuéllar. 0-1 sin anestesia. El Atlético tenía el partido donde quería, sin apenas merecerlo, y empezaba a encontrar espacios a la espalda de la línea defensiva. El Atlético, como hacen los grandes de verdad, vacuna y después pregunta.
Aunque la alegría colchonera duro poco, muy poco. Burgui, demostrando desde el inicio que puede rendir de titular, volvió a romper por fuera para sacar un centro largo a Álvarez, y después de una buena definición volver a hacer el empate. 1-1. El Sporting estaba realizando el mejor encuentro de la temporada. De largo. Y con una diferencia sideral con el resto. La posición de Vesga permite a Sergio incidir en una posición nueva, más como ocupador de espacios que como pivote recuperador, y llegar al área de forma mucho más cómoda.
Simeone modificó piezas para revolucionar el encuentro. Gameiro, Saúl y Thomás modificaban el dibujo y dejaban el arte a la pareja francesa, Griezzman - Gameiro. Un acierto total. El Sporting, ya sin Lacina Traoré, estaba perdiendo aire: Kevin Gameiro, más echufado que nadie, rompió el encuentro con dos goles en apenas tres minutos. Del todo, o el algo, a la nada. El delantero francés, muy irregular a lo largo de la temporada, estaba dando una auténtica exhibición. Solo él. Tres goles en cuatro minutos. Una bestialidad. Una desconexión temporal y adiós. El Atlético entendió que la mejor forma de atacar al Sporting era esperando un balón largo, sin plasticidad, y buscar el espacio defensivo. El Sporting tiene tiempo, mucho, y desde hoy ha demostrado tener fútbol. Que visto lo visto no es poca cosa.
Sporting: Cuéllar; Lillo, Meré, Amorebieta, Canela; Sergio, Vesga; Douglas, Moi (Víctor min 83), Burgu (Duje Cop min 83) y Traoré (Carlos Castro min 74)
Atlético: Atleti: Moyá, Vrsaljko, Savic, Lucas, Filipe, Gabi, Koke, Carrasco (Thomas min 70), Correa (Gameiro min 60), Griezmann y Torres (Saúl min 60)
Goles: 0-1 Carrasco (min 46) 1-1 Álvarez (min 50) 1-2 Gameiro (min 80) 1-3 Gameiro (min 81) 1-4 Gameiro (min 85)