El Sporting empata en un autentico partidazo
26 feb 2017 . Actualizado a las 21:06 h.El Sporting se jugaba media vida en noventa minutos. Butarque II. Con un equipo plagado de jugadores de marcado perfil ofensivo. Joan Francesc puso en liza un once muy similar al del último encuentro de competición ante el Atlético de Madrid con la novedad de Carmona, sancionado el pasado sábado, como extremo. La incursión del mallorquín desplazó a Douglas al lateral diestro: decisión de riesgo, y más teniendo en cuenta sus cualidades defensivas, pero coherente. El Sporting necesitaba generar desde el inicio e ir a por los tres puntos. El Sporting volvió a realizar un encuentro muy positivo, siendo muy superior al Celta en setenta minutos, pero solo pudo empatar (1-1).
El equipo rojiblanco salió en moto. Lanzado, y sin frenos. Los mejores diez minutos de competición, de largo. El centro del campo, encabezado por Vesga, conectaba con una facilidad pasmosa con Burgui, con varias marchas más que el resto, y Carmona, cómodo como interior. En apenas cinco minutos hasta tres ocasiones, y tres acciones de mérito del portero celeste. La intención, y el juego, era claramente ofensiva. Pero el ansia puede confundirse, y mezclarse, con la desesperación.
Con todo, y exponiendo riesgos ( casi hasta lógicos), el equipo asturiano estaba pisando más área que nunca. Lacina Traoré, después de un servicio perfecto de Amorebieta, erró una ocasión estridente. Una de esas que no se pueden marrar nunca. El Celta había hecho acto de presencia, pero hasta ahí: el actor principal, y casi hasta el secundario, era el equipo de Rubi. Muy superior.
Cada minuto era una nueva intentona. Una exhibición. Llegadas, control defensivo, criterio, intensidad. Todo menos el gol. Moi Gómez, con un disparo potente y precioso, y Burgui estuvieron cerca de romper el candado. Ya no era merecimiento era pura lógica. Solo Rossi, con destellos de su enorme clase, parecía desazonar el sometimiento rojiblanco.
El dualismo entre los de arriba y los de abajo se refleja en la diferencia de calidad a la hora de convertir. De hacer lo más importante: gol. Cada minuto el ritmo de partido adquiría menor cadencia. El Sporting ya no podía presionar tanto, y tan arriba, y el Celta empezaba a desperezarse buscando a Bongonda. Pero la superioridad local, en todas las facetas, seguía siendo evidente. Tanto, por cierto, como la falta de condición física de Traoré.
El inicio del segundo tiempo ratificó que esto no es un dejá - vu, no. Este Sporting es otro. Con Rubi cada jugador parece mejor: más rápido, más técnico. Parecen jugadores de Primera. Y en un destello de magia, Carlos Carmona ( para los escépticos) se inventó una jugada de gol de la nada. Autopase de tacón, a conciencia, y penalti. Moi Gómez se encargó de engañar a Rubén y hacer el primero. Ahora sí, el Sporting era superior en todo. También en el resultado.
Burgui seguía a lo suyo. Cada acción era peligro. Tal es su estado de forma, que cuando conecta con el balón siempre da la sensación de que algo está a punto de suceder. Es absolutamente determinante. Un cuchillo que rompía, una y otra vez, al lateral. Vertical y explosivo. Todo el juego ofensivo del equipo nacía por dentro, con Vesga iniciando el juego, y finalizaba por fuera con Burgui, y también con Douglas. Traoré tuvo el segundo pero su remate de cabeza encontró el poste.
Aspas lo cambia todo
Berizzo revolucionó el encuentro con la pizarra, y todo cambió. Aspas salto al verde y cambió el guión del encuentro de forma absoluta. Un jugador diferencial, otro nivel. Fontás salía del césped por Pablo Hernández y el Celta paso a defensa de tres. El Celta proponía ahora un juego de golpes. Y le salió bien, mejor que bien. Rossi rompió con una pared y Meré, en una decisión valiente, hizo lo único que podía hacer: falta y roja. Y en la falta Aspas, disfrazado de Ronaldinho, esquivó por abajo la barrera con una precisión magnífica. 1-1. Y con diez. La varita de Aspas cambiaba todo.
Los últimos diez minutos, ya con Lillo en el verde, fueron de un sufrimiento notable. El Sporting, tan superior en setenta minutos, tenia ahora que defender un empate. Y el Celta, crecido con los cambios, rozó la victoria. La tuvo pero Cuéllar, felino, decidió que esta obra de arte terminaba en empate. Este Sporting es otra cosa. Ilusiona, compite, ataca y también suma. Hoy mereció ganar pero Aspas, en carnaval, se disfrazó de Ronaldinho.
Real Sporting: Cuéllar; Douglas, Meré, Amorebieta, Canella; Vesga, Sergio Álvarez, Moi Gómez; Carmona (Lillo min 77), Burgui (X.Torres min 72) y Traoré
Celta: Rubén; Roncaglia, Gómez, Fontás (P. Hernández); Planas; Radoja, Marcelo Díaz, Jozabed (Aspas min 60); Señe, Bongonda, G. Rossi (Beauvue min 77)
Colegiado: De Burgos Bengoetxea
Goles: 1-0 (Moi Gómez min 47) 1-1 Aspas (min 74)