El Sporting vuelve a caer y está con pie y medio en Segunda
05 mar 2017 . Actualizado a las 17:56 h.Hay finales que se juegan pero que en realidad no son tal: son vidas, que si pierdes se apagan, y si ganas, como los clásicos de consola, se te vuelve a sumar en tu casillero. El Sporting, como esos juegos arcaicos pero tan divertidos, siempre está al límite de perder la partida. Siempre sometido a esa última moneda, siempre tan cerca de la muerte y tan acostumbrado a sobrevivir por evitar el Game Over. En Butarque, el Sporting, volvió a recuperar una estrella pero siguió, como no puede ser de otra forma, en el interminable laberinto de la última partida. Por seguir vivo y alargar su estrella, jugaban hoy los rojiblancos ante el rival más directo posible: el siguiente en la tabla, el que delimita ganar o perder la estrella, y la partida.
Después de tres años el bagaje es bastante sintomático, y esclarecedor, el Sporting está a un paso de Segunda. Quizás a menos. Un proyecto escrito para crecer pero que parece destinado a volver al infierno: dos bodas (un ascenso y una permanencia) y un funeral.
El inicio del encuentro tuvo de todo: miedo, lógico en este tipo de situaciones, tensión y lesiones. Concretamente la de Moi Gómez, que aun sabiéndose lesionado no quería perder su sitio en el cuadrilátero. Víctor Rodríguez, decreciente desde el cambio de técnico, entraba como volante adelantado en la línea de tres interiores.
El fútbol era práctico, fácil, y destinado al ´cerocerismo´. La táctica, con el Sporting mucho más obligado que los gallegos, era esperar, y esperar, al error rival. Pero Traoré, que vaga por el campo con la inocencia de un niño ( y la violencia de un anciano), estaba desconectado, anclado en el fuera de juego y sin opción alguna de generar peligro.
Hoy, como ante el Barcelona y en la misma línea que hace no tanto tiempo, el equipo volvió a jugar sin identidad. Agazapado, y muerto de miedo. Mikel Vesga, elegante hasta para meter la pata, saltó y remató con la mano. Claro, en área propia y con Mateu a escasos metros de la jugada. Penalti de libro, y de chiste. Colak, tras discutir con Andone, ejecutaba el penalti pero se encontraba con una mano felina de Cuéllar. La estrellita vibraba pero seguía con luz.
Era un amago, un aviso. El Depor seguía igual: más maduro, más entero y sin agobios. El Sporting, en cambio, parecía obligado a remontar incluso antes del inicio. Acelerado, excitado y terriblemente angustiado. Y llegó el golpe: córner suave, y templadito, y Mosquera conectó de cabeza para hacer sangre en una herida, ya de por sí, bastante profunda.
Tras el descanso, con nada que perder, el Sporting salió más conectado, y con un ritmo distinto, pero sin ningún tipo de determinación ofensiva. Hoy tampoco estaba siendo el día de Traoré, (lento, torpe y errático de cabeza), pero tampoco sorprende. Carmona y Víctor empezaban a conectar con cierta frecuencia y generaban superioridad por dentro con el objetivo de buscar en el costado a Burgui o a Douglas.
Rubi, consciente de que el tiempo corre más rápido cuando vas perdiendo, introdujo un cambio extraño: Víctor, que había entrado en el minuto 17, dejaba su sitio a Castro para mezclar con Traoré. El atacante catalán se marchaba cariacontecido, triste, como el equipo. El gigante marfileño es tan grande como su ineficacia.
Jorge Franco volvía a echarse al equipo a las espaldas. Pero todo seguía igual. El Depor acechado dentro del área y el Sporting atacando una, y otra, vez. El partido estaba roto, absolutamente loco. El Sporting, por puro orgullo, y con alma. Los minutos no eran de sesenta segundos. No. Para Mel parecía un año, y para Rubi nada era suficiente. Traoré tuvo el empate en la ocasión más clara del partido. Pero, esta vez, tampoco acertó. El Sporting pierde la vida, y su luz empieza a ahogarse.
Sporting: Cuéllar, Douglas ( Duje Cop min 75), Meré, Amorebieta, Canella; Vesga, Sergio Álvarez, Moi Gómez( Víctor Rodríguez min 13, Carlos Castro min 65); Carmona, Burgui y Traoré
Deportivo: Lux; Juanfran; Sidnei, Arribas, Navarro; Fajr, Borges, Mosquera, Luisinho (Ola Jon min 85), Colak (C. Gi min 57); Andone (Joselu min 65)
Colegiado: Mateu Lahoz
Goles: 0-1 Mosquera (min 46)