La modificación táctica fracasa

Andrés Menéndez GIJÓN

SPORTING 1905

Rubi quiere diseñar su propio proyecto
Rubi quiere diseñar su propio proyecto

El entrenador catalán dibujó un sistema con dos delanteros y el equipo no encontró el juego

07 abr 2017 . Actualizado a las 10:44 h.

El Sporting no terminó nunca de encontrar su juego ante el Málaga. Rubi alteró el dibujo que venía funcionando de forma aseada por un sistema con dos delanteros, y el equipo no se sintió nunca cómodo. El entrenador catalán afrontó el encuentro con hasta nueve ausencias obligadas y decidió modificar el 4-3-3, con mayor influencia en la zona de interiores, por un once con Castro y Traoré como referencias ofensivas. 

El plan sorprendió a todos, no tanto por el contexto sin el jugador más trascendente en el juego del equipo - Vesga- sino por cambiar un sistema que, al fin, estaba en clara progresión. Rubi decidió, sin éxito, apostar por un enfoque de juego más directo con Lacina Traoré como hombre referencia y Castro con más espacios. La puesta en escena del equipo no fue negativa, e incluso llegó a merecer el gol, pero cuando el cansancio físico empezó a aparecer, con todo el partido todavía por delante, el equipo se rompió por dentro, y la distancia entre líneas era cada vez más grande.

Con el paso de los minutos el centro del campo andaluz, con Camacho y Fornals, empezaba a generar siempre superioridad y a realizar posesiones más largas, y dañinas. El Sporting recordó más a la última etapa de Abelardo que al último tramo de competición de Rubi.

La presencia de Traoré, desacertado y carente de ritmo, incitó al colectivo a colgar balones en largo y a perder fluidez. El delantero africano no fue capaz de generar segundas jugadas y volvió a ofrecer una versión muy preocupante. Rubi tardó sesenta minutos en reconocer su error y volver a poblar el centro del campo.