Solo el tiempo salva a este Sporting

Andrés Menéndez GIJÓN

SPORTING 1905

Sporting
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El equipo rojiblanco empata (1-1) en un encuentro gris

26 abr 2017 . Actualizado a las 12:06 h.

El Sporting volvía a disponer de una final para presionar al Leganés, y de meterse de lleno en la batalla por la permanencia. Joan Francesc Ferrer volvió a dibujar su sistema predilecto, con tres hombres por dentro, con la inclusión de Víctor Rodríguez y Cases en el once. En el tándem central repetían Meré y Babín. En el reino de las oportunidades, con dos equipos,- Leganés y Sporting-, sacudiendo golpes al aire, siempre hay tiempo para una más. Los rojilancos volvieron a desaprovechar otra final (1-1), y el crédito empieza a agotarse.

La presencia de Víctor modificaba el sistema ofensivo del equipo. El catalán se alejaba del costado derecho, por libertad o anarquía, para mezclar más por dentro con Duje Cop. El desierto en el costado diestro era un tesoro para Douglas, con licencia para atacar. Tan grande es su libertinaje para salir como su incapacidad, desidia, y desorden para defender, víctima de su propia ambición. Después de un amago de Víctor, que obligó a una buena mano de Diego López, Douglas volvió a evidenciar sus carencias; defensa blanda, sin tensión, y ocasión clara para el Espanyol.

El Espanyol, cómodo sin pelota, esperaba un arreón local pero se quedó en conato, en amago. El Sporting, necesitado de todo, salió sin más como si nada. Sin convicción, sin tensión. Vesga trataba de descargar siempre al flanco izquierdo para buscar la verticalidad de Burgui. Ese es el gran argumento en ataque pero el éxito es discutible. Al equipo le cuesta más transmitir que jugar.

En mitad del desconcierto Víctor sacó un preciso centro a la cabeza de Duje Cop. El ariete croata se elevó por encima de todos y conectó buscando el segundo palo pero se encontró con Diego López, absolutamente genial. Y un minuto después, tras otro error de Douglas en defensa, Marc Navarro disponía de la mejor ocasión de la primera parte: solo, y sin marca. Las áreas empezaban a adquirir protagonismo.

Los equipos, víctima del cansancio o del desánimo, gozaban de espacios, y tiempo, para avanzar. El Molinón parecía más grande, y largo, que nunca. Pero el fútbol es un juego de errores y aciertos. Víctor Rodríguez, el más activo en ataque, inventó un gol de una falta sin aparente peligro. Disparo raso, fuerte, y sucesión de errores blanquiazules; el más grave de Diego López. 1-0. El partido estaba siendo justo con Víctor.

Sánchez Flores introducía un cambio al descanso; Caicedo, desesperado ante Babín, dejaba su sitio a Baptistao. El reto era mayúsuculo: puerta a cero por primera vez, y ante un equipo que salía volcado al ataque.

Ahora era el Espanyol quien debía asumir riesgos. Tal es el grado de ansiedad que en el minuto cincuenta, atenazado por la incertidumbre, el equipo empezó a dar varios pasos atrás, como de forma matemática, y ordenada. Y al final pues lo de siempre; pase filtrado de Baptistao a Moreno, en un paraíso de espacios, y gol. El Sporting ni sabe defender ni tiene pinta que vaya a aprender. El Molinón es una selva donde los futbolistas vienen a exhibirse; saben de las carencias del rival, y se gustan.

Gerard Moreno, después de un soberbio remate de cabeza, rozaba el segundo pero Cuéllar sacó una de las manos de la competición. Dura, fuerte, y felina. El Sporting se estaba inmolando, desnunado sus propios errores. Ahora el tiempo volvía a ser un elemento de peligro. Duje Cop se desesperaba después de errar una ocasión estridente. Solo, a menos de un metro de la línea de gol, y con el portero vencido. 

 Castro por Cases

Rubi decidía quemar las naves y arriesgar; Carlos Castro salía al verde por Cases. Sergio Álvarez retrasaba varios pasos su posición para mezclar con Vesga en el doble pivote. La idea era atacar por necesidad, por fútbol el juego era, por momentos, desesperante. Lento y previsible. Víctor, entre murmullos, salía por Carmona. Y después Isma por Canella. Diez minutos para alargar la esperanza o adiós. Diez de ataque por inercia, como antaño. Balones largos y lo que surja. Una y otra vez. Diego López, en el 89, volvía a ofrecer sus cualidades. El partido agonizaba como la temporada del Sporting, en una nueva oportunidad pérdida. 

Sporting: Cuéllar; Douglas, Babin, Meré, Canella; Vesga; Víctor (Carmina min 70), Sergio, Cases (Castro min 67), Burgui; y Cop

Espanyol: Diego L.; Navarro, David López, D. Reyes, Aarón; Jurado, Fuego, V. Sánchez, Piatti (Melendo min 75); Caicedo (Leo Baptistao), Gerard Moreno

Goles: 1-0 Víctor Rodríguez 1-1 Gerard Moreno