El distancimientro entre los clubs, y aficiones, es total
12 may 2019 . Actualizado a las 20:35 h.El ascenso del equipo catalán, después de temporadas rozando el objetivo, ha desatado una oleada de comentarios en las redes sociales; algunos de especial mal gusto. Los aficionados catalanes se ´mofaron´ con sorna del cruce de caminos entre ambos equipos. Pero, ¿por qué existe esta nueva rivalidad entre un equipo catalán y otro en Asturias?
El ascenso de los Guajes
El siete de junio, uno de los días más felices de la historia reciente rojiblanca, fue el primer golpe en la relación entre ambos clubs. El Sporting afrontaba su final en Sevilla con la obligación de ganar por más de tres goles y esperar un resultado favorable en Girona, y un gol de Pablo Caballero, delantero argentino del Lugo, culminó el sueño de los Guajes. El entrenador del Girona, Machín, y el delantero titular, Sandaza, criticaron con dureza la actitud del equipo lucense e insinuaron primas por parte del Sporting. Además desde el equipo catalán apuntaron que el Betis no salió a competir ante el Sporting. Se abrió la brecha.
El episodio empeoró cuando el Girona no logró ascender en play offs. La decepción aumentó y generó más tensión en el ambiente.
La permanencia del Sporting
El 16 de mayo, como aquel 7 de junio, se volvió a cumplir el segundo milagro. Por cierto, no hubo tercero. El Sporting se salvó venciendo al Villareal, en una de las semanas más polémicas en años, y con la victoria del Betis ante el Getafe. Los dos resultados salvaron al equipo rojiblanco y volvieron a desatar oleadas críticas de aficionados de toda España, muchos del Girona. Algunos aficionados catalanes criticaron el trato de favor del Betis y volvieron a recordar lo que sucedió en el Benito Villamarín el curso pasado.
Alex Menéndez
El caso de Alejandro Menéndez acrecentó, más aún, la distancia entre ambos. El lateral, canterano rojiblanco, firmó por el Girona después de no renovar en el Sporting. La afición rojiblanca celebró el fichaje de Menéndez: era uno de los suyos y firmaba por un equipo con aspiraciones. Las rencillas parecían olvidadas. Pero el Girona, en una de las decisiones más surrealistas de los últimos tiempos, decidió despedir al zurdo por lesionarse de gravedad, una vez superadas las pruebas pertinentes de esfuerzo. El caso de Menéndez volvió a abrir la herida.
El ascenso del Girona
El último episodio, el más reciente, llegó ayer con el ascenso de los de Machín. El equipo catalán ascendió y se acordó del Sporting, que ahora regresa al infierno de Segunda. Aficionados en la calle y en twitter se mofaron del ascensor entre ambos equipos.