El Sporting repite «operación central»

Emilio Ordiz GIJÓN

SPORTING 1905

Babin
Babin Real Sporting

La salida de Amorebieta, y la más que presumible marcha de Meré, hacen que el club ya mire soluciones para la zaga

09 jul 2017 . Actualizado a las 21:07 h.

Todos los equipos de fútbol tienen algunas posiciones que parecen malditas con el paso de las temporadas. Sea el centro del campo, el ataque o las bandas; pero en el caso del Sporting esa criptonita es la defensa. La zaga ha sido una línea con más errores que aciertos en los últimos años y solamente funcionó, paradójicamente, las dos campañas en las que la Liga no permitió incorporar jugadores.

No hace falta viajar muy al pasado para ver que el caso de Amorebieta parece una constante en los planes del Sporting. El central venezolano ha entrado en la lista de fracasos en el centro de la defensa rojiblanca. Llegó casi como fichaje estrella, con una ficha alta y después de semanas de negociaciones. Su rendimiento solo fue óptimo durante los tres primeros partidos. Luego, el vacío. Ahora, Fernando sale por la puerta de atrás.

No es el primero

El perfil del ex del Athletic bien se podría utilizar en algún que otro jugador cuyo rendimiento dejó bastante que desear a pesar de surgir en Gijón como una incorporación o bien de futuro o bien de garantías. Valgan tres nombres: Jurgen Colin, Sergio Fernández y Mandi.

El holandés Jurgen Colin fue uno de los nuevos jugadores que incorporó el Sporting de Manolo Preciado tras su regreso a Primera División en el año 2008. Su bagaje, pobre: solo cuatro partidos completos, dos de Liga y dos de Copa del Rey, que jugó alternando la posición de central con la de lateral derecho. En ninguna de las dos funcionó, llegando a desesperar a la grada e incluso al cuerpo técnico. Se marchó al Waalwijk gratis.

Tampoco podemos obviar el caso del avilesino Sergio. Tras el descenso en 2012 de la mano de Javier Clemente, el experimentado central, y salido de Mareo, regresó a casa para dar empaque a la zaga en una exigente temporada en Segunda. Manolo Sánchez Murias lo tuvo como uno de los activos más importantes en su proyecto, pero las lesiones acabaron por lastrarle antes incluso de que la pelota echase a rodar. Solo jugó el primer partido de competición, en la derrota ante el Numancia. Se retiró a los pocos meses.

Mandi, un caso especial

El tercer hombre, Armando Sosa, es un caso especial: otro de los fichajes en el retorno a la categoría de plata con Murias. Fue incorporado como mediocentro, pero tardó en entrar en dinámica por problemas físicos, y en ningún momento encontró continuidad a pesar de mostrar buenas maneras.

Su cambio de papel llegó con José Ramón Sandoval. El de Humanes decidió probarlo como central ante la falta de efectivos en esa zona, y aunque empezó arrojando algo de luz al lado de Bernardo, fue decayendo hasta ser un jugador residual para Abelardo. La explosión de Meré, el crecimiento de Luis Hernández y el ascenso, terminaron por propiciar su salida a Elche. Ahora Torrecilla busca un central, de experiencia, para complentarse con Babín. Esta semana podría haber novedades.