El Sporting vence en Reus (0-1) en un partido trabajado
06 sep 2017 . Actualizado a las 22:25 h.Se quedó una noche muy copera en El Municipal de Reus: poco ambiente, rotaciones masivas y ritmo lento. Herrera, más apagado de lo normal, decidió revolucionar el once con un once inédito. Ni un solo jugador repetía de la goleada en Tarragona. La principal novedad era Pedro Díaz. Todo apuntaba al regreso de Nacho Méndez pero el del Gozón se quedaba en el banquillo. También se estrenaban con la (roji) blanca Whalley, Xandao y Calavera. El Sporting, lejos de su mejor nivel, compitió, y también encontró la suerte. 0-1 y siguiente ronda. Ahora toca lo bueno: se viene el derbi.
Y tanto cambio dejó al equipo espeso, frío. Sin tensión. A los tres minutos Juan Quintero, Whalley y, sobre todo, Ocón Arráiz propiciaron una ocasión inmejorable para los de López Garai. Ni las tres repeticiones del televisor permitieron comprender el ataque de protagonismo de Arráiz. Penalti, un poco porque sí. Es verdad que Óscar Whalley llegó tarde, mal y (casi) nunca. Como también es cierto que Querol no iba muy lejos en su tentativa de peligro. Edgar, que es amigo, erró el lanzamiento y todo siguió igual. La Copa en su esencia más pura.
Tras la concatenación de despropósitos, encabezados por el señor Ocón, todo siguió al ritmo copero. Lento, previsible. Solo Álex López, el más titular de los suplentes, enseñaba sus virtudes conectando con elegancia por dentro. Siempre al pie. El canterano celeste dejó destellos de pedigrí con un un repertorio de disparos, todos desde larga distancia, y pases cortos, todos con sentido.
Una de las grandes incógnitas que planteaba el encuentro era el nivel competitivo de Alexandre Luiz Xandao. En cuarenta minutos, con su compañero de zaga - Quintero- errando en cada chance, el brasileño dejaba claro que sigue lejos del nivel esperado. De Bergantiños, jugador de trayectoria intachable, dicen que es diésel. Y está empeñado en demostrarlo. Calavera sí estaba dejando buenos destellos: potente, ofensivo y descarado.
Nacho Méndez por Pedro Díaz
La sorpresa en el once, el debutante Pedro Díaz, se quedaba en el banquillo. Turno para Nacho Méndez. Y a los cinco minutos, premio. Gran recuperación de Quintero en su mejor virtud: la anticipación. Balón para Pabló Pérez también en su mejor don: llegar al espacio. Pase a Álex López, que llega a línea de fondo, y cesión de cabeza de Viguera a Méndez- Navia: desde atrás, sin avisar, y gol. Segundo partido de Nacho Méndez y primer gol. Lo mejor de Nacho Méndez es precisamente eso: que cada día demuestra una virtud. Es muy bueno, mucho.
Hasta que Ocón, ésta vez con tino, volvió a señalar penalti. Error, grave, de Castro. Accion de atacante en propia área. Y Álex Ménendez, un nombre conocido, lanzó pero se encontró con una mano felina de Whalley. Dos penaltis y cero goles. Como para quejarse de cenizos. Poderosa, y certera, mano de Whalley. Que, además, merece. En dos años, y en un partido, se ha denostado al portero por un error que no le corresponde. Él no tiene la culpa de ser un capricho. Pero sí de dar rendimiento. En su primera oportunidad, después de alguna salida ineficaz, una mano de mérito, éste sí es suyo.
El sistema defensivo demostró ser fiable. Parece que cuando falta la brillantez, al menos se compite. A Xandao le falta físico, forma, pero tiene argumentos para el optimismo. Gran partido de Borja Viguera. Y primera copa de Nacho Méndez.
Alineación:
Reus: Santamaría; Álex M, Iñiguez, Miramón, Olmo; Querol (Mayor min 77), Tito, Carbiá (Borja min 63), Cámara (Haro min 70), J. Domínguez; Édgar
Sporting: Whalley, Calavera, Quintero, Xandao, Isma; Bergantiños, Pedro Diaz (Nacho Méndez min 50) , Álex López; Pablo Pérez (Fede Barba min 88) , Viguera y Castro (Moi Gómez min 73)
Goles: 0-1 Nacho Méndez (min 50)