Buena actuación de Cuadra Fernández
10 sep 2017 . Actualizado a las 21:43 h.El colegiado del comité balear se enfrentaba al, con casi total probabilidad, arbitraje más complejo y caliente de su carrera en el arbitraje. Estuvo bien y resolvió muy bien el partido, que es sencillo se te complique aún sin jugadas polémicas en las áreas, que no las hubo. Supo controlar el partido con las tarjetas justas, aunque pudo haber sacado varias más si hubiese querido, ya que ambos bandos, especialmente el carbayón que jugó más al límite, le dieron motivos. En este aspecto hay varios jugadores que sorprende se hayan ido sin amonestación, pero como decíamos, con las seis que mostró controló bien el partido y no necesitó de más.
Lo más polémico que tuvo el encuentro fue la actuación de Héctor Verdés. El defensa valenciano del Real Oviedo siempre juega al límite o por encima de él. Ayer se jugó la expulsión en repetidas ocasiones. Solo el criterio de Cuadra Fernández le hizo librarse de dejar a su equipo con diez. La primera es en el codazo a la altura del cuello de Stefan ??epovi? donde ve la amonestación. Ese castigo pudo ser fácilmente de roja directa. Sería una tarjeta roja quizá algo rigurosa, pero el reglamento especifica de forma clara que no se puede saltar con el codo así de forma temeraria.
Más tarde en una acción con Mariño, el valenciano suelta una patada sin balón en juego pues lo tiene atrapado el guardameta vigués del Sporting. Una patada que para su fortuna fue al aire sin llegar a impactar con nadie. También en la segunda parte el codo de Verdés fue protagonista en una acción en la que cortó el avance de Rubén García, quién llevaba ganada la posición al central. El extremo valenciano se vengó de la falta no señalada a Verdés, que hubiese sido segunda amarilla, con una fea entrada en la que Rubén vio una más que justa tarjeta.
No obstante hay que darle la enhorabuena al colegiado. En un derbi nunca es fácil arbitrar y lo hizo de manera mucho más que correcta.