El resultadismo ya no resulta

Andrés Menéndez GIJÓN

SPORTING 1905

Sporting
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El Sporting cae en Pamplona ofreciendo una imagen muy pobre y recordando la debacle de Los Pajaritos

01 oct 2017 . Actualizado a las 20:28 h.

Especial atención merecía la puesta en escena, con el espejo de Los Pajaritos como alerta necesaria para ganar en intensidad. En Soria fueron trece minutos hasta el golpe de realidad. Hoy, ocho. Doña Segunda no permite faltas ni desatenciones. No se explica como con un ejemplo tan cercano, y con la calidad que se le presupone a la plantilla, el equipo sale con efecto anestesia. El Sporting salió sin tensión y se quedó desconectado. Osasuna fue más equipo y ganó, con merecimientos, (2-0). Aunque bien pudieron ser más.

El primer cuarto de hora fue un dolor en el que Osasuna pudo dejar el partido sentenciado. Por suerte para el Sporting, David Rodríguez no convirtió una ocasión estridente. El cuento empezaba con un 1-0 desde los vestuarios y con Stefan en modo islote. La ausencia de Santos, entre algodones desde el inicio de la semana, provocó un movimiento en cadena de posiciones, difícilmente analizables. Sin el uruguayo, se perdió toda la capacidad de romper por fuera y se mezcló a demasiados nombres por dentro. Entre ellos, Rubén García que venía destacando en la izquierda. 

Osasuna fue Osasuna: un equipo intenso, aguerrido y que se repetía el discurso de juego en largo tan característico del Norte. Un argumento insistente, y de sobra conocido, que estaba desquiciando a la hoy zaga blanca. Una peinada, un balón a la segunda jugada y ocasión de gol clarísima. Solo los reflejos de Mariño evitaron echar el cierre antes del minuto veinte. Un desastre. 

La superioridad de los rojillos crecía con el paso de los minutos dejando una sensación de impotencia manifiesta. No se llegaba ni al amago se hacer daño, mientras que los locales rompían líneas con una facilidad que preocupa. Solo el 13 estaba impidiendo una goleada de escándalo. Herrera estaba absolutamente desesperado. En Soria, el equipo estuvo insípido. Hoy, al descanso, directamente ni se presentó. Los peores cuarenta y cinco minutos de competición. 

 Descanso sin cambios

Tras el descanso, Herrera, que por ganas habría revolucionado el once, decidió no modificar nada. Santos seguía fuera. La mejor ocasión tuvo que llegar por medio de un error de Aridane en el despeje que obligó a Herrera, con ayuda del palo, a retar a Mariño. Sin ser una reacción al uso, se estaba viendo un equipo con, al menos, ambición. 

El despertar tardío tenía su efecto en el juego: ahora, con 1-0, cada ocasión fallida era un suspiro al cielo y cada ocasión concedida podía dejar el partido resuelto. Falló Álex López pero tras otra parada de Mariño, David Rodríguez reivindicó la ley de los ex: gol y celebración efusiva. No sería justo hacer un análisis del primer tiempo, sino más allá. De equipo, de juego y, ahora, también de resultados. Fuera de casa el resultadismo está perdiendo adeptos. 

Santos e Isma López

 Más de una hora después, con el segundo gol local, Herrera decidió hacer cambios. En concreto dos. Santos e Isma por Carmona y Moi. El alicantino necesita confiar él en sus posibilidades. No es una cuestión de fútbol, que tiene, sino de convicción. Algo más de veinte minutos para Santos, que debía tener más que molestias. El de Montevídeo tiene algo que siempre funciona: actitud. Y mordiente. Pero su aparición fue insuficiente. Preocupa más el rendimiento de Scepovic, muy lejos de su mejor versión. El Sporting perdió en Pamplona su mejor aliado: el resultadismo, y la solidez. Queda mucho tiempo, todo está muy parejo, pero el diagnóstico de ansiedad parece justo.

Alineación

Osasuna: Sergio Herrera, Lillo, Clerc, Coris, Aridane, Oier, Mérida, Torres (De las Cuevas min 72), Torró, Quique y David Rodríguez (Unai García min 80)

Sporting: Mariño, Calavera, Barba, Pérez, Canella, Sergio, Álex López, Moi Gómez (Isma min 68), Rubén García (P.Pérez min 73) Carmona (Santos min 68) y Scepovic.

Goles:

1-0 Roberto Torres (minuto 9) 2-0 David Rodríguez (min 56)