Empate a todo

Andrés Menéndez GIJÓN

SPORTING 1905

Isma
Isma

El Sporting empata en una oda al buen fútbol

14 oct 2017 . Actualizado a las 01:24 h.

La semana magna de Herrera terminó con rotaciones. Sin llegar a dibujar un once revolucionario, ni mucho menos, el preparador rojiblaco sí que sorprendió con novedades en el ataque. Descanso para Stefan y precaución con Santos. La ausencia del binomio habitual atacante brindó la enésima redención a Carlos Castro. El Sporting, impulsado por la inercia ganadora, salió valiente, descarado. Con, al menos, ganas de agradar. Los oscenses, a contra estilo y a la contra. Huesca y Sporting brindaron una oda al fútbol y un partido que presenta a dos firmes candidatos a lo que quieran y que terminó en empate (1-1).

Media hora, suficiente argumento para viajar al pasado y recordar las escaladas en el costado de Isma López. Viaje en el tiempo para subir la autoestima de un jugador que crece, y mucho, llegando desde atrás. Contagiado por el espíritu alegre, y con la calidad que además atesora, Castro enseño sus virtudes, con una serie de amagos y recortes marca de la casa. Los blancos parecían avisados de las artimañas de esta versión neo Herrerista. Diesel estaba en el patio de su casa.

El Huesca, que no es el filial hispalense, aguantó el envite confirmando que es un equipo trabajado. Rubén García, un fichaje de rendimiento inmediato, se ofrecía y dejaba pinceladas de lo que es: un jugador de talento élite. Como Melero. El ocho visitante tiene cosas de diez y amenazó los reflejos de Mariño, pero hoy por hoy el reto de batir al gallego es mayúsculo. Jugar bien y, de momento, no tirar. Jugar bien y empatar.

Obra de arte de Carmona

Carlitos decidió comenzar la segunda haciendo el primero: falta lateral y genialidad. Golpeo brutal y Remiro, algo tapado, se quedó con el molde. 1-0. Ahí llegó la mejor versión del Sporting. Ocasiones, acciones de gusto y precisión. Jugadas geniales pero sin definir. Y fruto de eso, de la indefinición, y de no cerrar el partido llegó una obra de arte de Vadillo. Conducción entre todos, nadie lo para, y llega al área. Ahí, justo cuando no tocaba, llegó el derribo de Calavera. Penalti. Melero 1-1.

El partido si eres neutral estaba para bajar al bar. Espectacular. Ambos equipos querían la pelota, y además buscaban el gol. Se nota el trabajo de Joan Francesc Ferrer que, al fin, dispone de un equipo de diseño propio. La partida de ajedrez entre ambos técnicos, con sus particularidades y similitudes, estaba en tablas. Le llegó el turno a Herrera, que fruto de la ambición, decidió mover pieza: turno para Santos y Carmona.

Pero los oscenses, lejos de amilanarse, se pusieron gallitos. El equipo de Rubi es una oda al descaro. El cansancio dejó el partidos a los espacios y ahí, en la fauna, los visitantes demostraron que, además de fútbol, tienen piernas. Ahora sí volvía a ser Mariño quien sostenía al Sporting. El Huesca era superior. Y murió en área rojiblanca.  Un punto que, por merecimientos, bien podrían ser tres.

Sporting: Mariño; Calavera, Álex Pérez, Barba, Isma; Sergio, Bergantiños; Carmona (Santos min 70), Moi, Rubén (Pablo Pérez min 78); y Castro (Stefan min 72)

Huesca: Remiro, Pulido, Jair, Sastre (Chimy min 50), Akapo, Vadillo, Alexander, Juan Aguilera, Gallar (Ferreiro min 78), Melero y Cucho (Luso min 86 )

Goles

1-0 Carmona (min 51) 1-1 Melero (p min 62)