El técnico exhibe un libreto plural y repleto de soluciones distintas
02 nov 2017 . Actualizado a las 14:00 h.Paco Herrera sigue agitando su particular inventario en la permanente búsqueda del camino. El catalán está demostrando una extraordinaria capacidad de reinventar su modelo, sin desconcertar al equipo. Todas las tácticas adoptadas tienen un denominador común: la solvencia y eficacia defensiva. La solidez es la clave en la teoría Herrerista y el principal argumento para construir las bases del equipo. Las variantes tácticas del barcelonés responden a un minucioso estudio de cada partido y de las situaciones que se van generando en el desarrollo de los mismo. El técnico rojiblanco ha llegado a mezclar tres formaciones distintas en el mismo encuentro. La riqueza táctica actual choca con experiencias no tan lejanas.
En Alcorcón, debut en competición, Herrera dibujó un 4-2-3-1 con Sergio más Bergantiños y Scepovic solo en punta pero el equipo no respondió. Al segundo acto, ante el Lugo, el técnico rojiblanco, consciente de la ineficacia defensiva en Santo Domingo, modificó el sistema por un 4-3-3 sin Bergantiños y con Michael Santos en banda izquierda. Herrera encontró en el 4-3-3 una formación sobre la que crecer pero la imagen irregular en el derbi, con un segundo tiempo gris, volvió a resultar determinante para tocar la pizarra. En Soria, en el peor partido del año, se recuperó el 4-2-3-1 pero, por entonces, el doble pivote no terminaba de casar.
Con el paso de los partidos, Herrera, ha demostrado seguir dotando al equipo de nuevas posibilidades. En los últimos minutos del partido ante el Lorca y en Vallecas, Herrera, dispuso de un sistema con cinco defensas y dos carrileros largos. Después de una primera fase con dudas, el catalán ha recuperado el 4-2-3-1 con el doble pivote fuerte. Pero su inventario, lejos de detenerse, sigue incorporando novedades.
Ante el Almería, puso en liza un sistema con dos delanteros con la novedad de Viguera jugando detrás de Michael Santos. El 4-4-2 funcionó a medias y dejó una versión irregular pero efectiva. Y también demostró que el núcleo duro de jugadores que habían participado en la debacle de Soria ( los mismos futbolistas desde la medular hasta la punta de ataque) pueden además cumplir otras funciones con una formación distinta. Si en Los Pajaritos, Viguera jugó escorado a la izquierda y Rubén a la derecha, el pasado sábado fue distinto. El riojano se alejó de la banda y se fue juntó a Santos mientras que Rubén García se cambió de costado para combinar por el carril izquierdo con Isma. Los mismos futbolistas en un estilo distinto y con un resultado distinto.