Cara a Cara: ¿Apuesta Herrera por la cantera?

Andrés Menéndez / Alejandro Vigil

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Herrera
Herrera TPA

Dos periodistas de La Voz debaten sobre la importancia de Mareo para el técnico catalán

09 nov 2017 . Actualizado a las 11:00 h.

Desde su primera comparecencia, Paco Herrera ha reivindicado siempre su predilección por la cantera. El catalán se considera un entrenador que apuesta, de forma descarada, por los talentos jóvenes. En sus primeros meses en Gijón, muchos aficionados cree que la apuesta del entrenador barcelonés por el filial no es real. 

Dos periodistas de La Voz de Asturias debaten sobre la apuesta de Herrera por Mareo

Andrés Menéndez

Sí, dentro de lo que puede. Las exigencias para el técnico rojiblanco son máximas: es subir o subir. No hay otra. Entendiendo que el filial este curso compite en Segunda B, y de qué forma, no parece muy lógico promocionar a un jugador para estar en el banquillo. El equipo, con sus carencias, también está funcionando y no es fácil que Dani Martín, Pedro o Nacho Méndez puedan asentarse con los mayores. Todos ellos han debutado con Herrera.

Con Dani Martín creo que se está haciendo lo lógico: que juegue y que siga creciendo. Igual que Pedro o Bertín. Mientras Nacho Méndez es el único lunar porque parece preparado para disputar de más minutos pero si juega, y no termina de rendir, por las conocidas exigencias, luego vendrán las críticas. Nacho Méndez tiene calidad para jugar más pero la gestión de la cantera me parece lógica. José Alberto es el mejor aliado que tiene Mareo y es el mejor gestor de las posibilidades del filial. Todo va bien.

Alejandro Vigil

No, claramente la respuesta es no. Apostar es otorgar un rol relevante a los hombres de cantera cuando destacan en el filial y se lo ganan, como es el caso, o cuando algunos nombres del primer equipo no funcionan, como también lo es.

El equipo no dispone de un organizador de juego ante la incomparecencia hasta la fecha de Álex López, pero no hemos visto ascenso alguno de un jugador del Sporting B que pueda cubrir ese rol. Incluso frente al Huesca, Paco Herrera solo dispuso de 2 centrocampistas en una lista de 18 hombres, pese a que Bergantiños y Sergio Álvarez habían acumulado muchos minutos de juego durante los días previos.

El citado ejemplo resume el escenario por completo, así como el hecho de que la subida de un juvenil del año 2000 a los entrenamientos del primer equipo apunta más a un "postureo" de cara a la galería, más que a valorarlo como una nueva opción en los planes para los partidos oficiales.